Se dice que el estreno de esta obra coincidiò con la muerte de Isabel I y el ascenso al trono de Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra, hijo de Marìa Estuardo. En el epìlogo – tambièn un nuevo rey toma el control- Shakespeare quiso homenajear (en Venezuela se le llama “jalar mecate”) al soberano con el propòsito de continuar bajo el mecenazgo del trono. Hasta el sol de hoy continùa la polèmica sobre si esta obra es totalmente “shakesperiana”, o el desarrollo de una idea de Marlowe, pues al parecer posee todo el oscurantismo del tambièn autor de “Barrabàs”, “Fausto” y “La Masacre”.
A todas estas… ¿habìamos dicho que a diferencia de lo que sucede en “Shakespeare in Love” los historiadores relacionan sentimentalmente a Shakespeare y a Marlowe?
El MACBETH (1971), DE ROMAN POLANSKI
Extremadamente violenta, nihilista, visceral, nada de falsos estilismos y refinamientos peripatéticos, esto es el verdadero gore shakespeareano que conmovía al público por centenas en los teatros londinenses del XVII. La pasión de Polanski por la veracidad de lo horrendo [más bien, una denuncia plagada de dolor tras la tragedia del clan Manson ocurrida dos años antes] le lleva a concretar en imágenes lo que Shakespeare había dejado a la imaginación del espectador: los asesinatos de Duncan, Banquo y la familia Macduff [y menudos asesinatos]. Aunque parezca paradójico, este crudo realismo no es incompatible con la utilización de elementos fantásticos que exteriorizan los estados alterados de nuestro héroe [alucinaciones que Shakespeare sugería a través de monólogos] como la aparición de la daga-guía o la increíble secuencia de juegos de espejos en las manos de Banquo.
No es de extrañar la controversia que se originó tras el estreno del film. A la violencia explícita y los desnudos, hay que sumar la financiación y producción de Hugh Hefner y el grupo Playboy con toda la lucha ideológica que esto significa para el mainstream. Y para rematar, Polanski agrega su pequeño epílogo al cierre del film sugiriendo que la violencia y la ambición no terminarán con la caída de Macbeth. En resumen, una pieza maestra que retumbará en nuestros estómagos hasta los primeros claros del alba.
(Fuente de este último post: mad-actions.com















