Archivos para 30 mayo 2008

Alejo Sauras: a la caza de una “Barbykiller” (Morirás por el!)

BARBYKILLER, MORIRAS POR ELLA
Estreno: Octubre 2008

Dirigida por miguel martí
Guionista paco cabezas

Ficha Artística
Bárbara/Barbykiller Macarena Gómez
Tomás César Camino
Álex Alejo Sauras
Inspector Ángel de Andrés
Clara Nadia Casado

Sinopsis

Empieza el curso en una de las más prestigiosas universidades de medicina del país.Alumnos llegados de todo el mundo han luchado por una plaza. Pero a nuestra protagonista, Bárbara le preocupan otras cosas. Como, por ejemplo, compaginar el horario de sus clases con los asesinatos en serie.

Bárbara es una verdadera fashion victim. A sus ojos todos deberíamos vestir siempre a la última y tener los dientes tan blancos como el muñeco Ken. Si la lectura sobre los Siete Pecados Capitales acabó volviendo loco al asesino de Seven, imaginen lo que puede hacer un Cosmopolitan con la mente de una adolescente…Bárbara se esconde bajo varias capas de maquillaje y resentimiento. Incapaz de aceptar la idea de que nunca será chica de portada, sólo encuentra una manera de liberar toda sufrustración: el asesinato. Y como todos sabemos que hay cosas con las que se disfruta tanto (o más) contándolas como haciéndolas, Bárbara busca la complicidad del público y la cámara en cada crimen.

Pronto el campus se llena de cadáveres de estudiantes, asesinados de las más diversas maneras y sin motivo aparente. La policía, a las órdenes del Inspector Villa, un sabueso adicto al trabajo, no tiene ninguna pista. No parece haber ninguna conexión entre los muertos.

Varios cadáveres más tarde, las cosas se complican para el corazón de Bárbara. Por una serie de errores, cree que un estudiante que trabaja en la morgue de la facultad, Tomás, es un asesino nato como ella. Éste, incapaz de matar una mosca, está platónicamente enamorado de Bárbara, a la que cree una joven pura e inocente. La comedia de enredo estalla cuando estos dos personajes empiezan a salir juntos. Cegados por el amor, no adivinan qué tipo de persona hay tras los labios que besan apasionadamente. Como toda universitaria que se precie, el final de Barbykiller ocurre durante la fiesta de fin de curso. En ella, a Bárbara le espera una sorpresa que helará (aún más) la sangre en sus venas. Sus víctimas van a volver de la tumba, sedientas de venganza y si quiere salir viva de su graduación tendrá que matarlas de nuevo.

¿Podrá mantenerse sexy y deslumbrante delante de su ingenuo novio?, ¿Conseguirá mantener en secreto su identidad? ¿Vencerá finalmente el amor a la muerte?…La respuesta en Barbykiller, morirás por ella.

GALERÍA: ALEJO SAURAS

Historia de la Belleza (I): Afrodita Desnuda

Por Umberto Eco (Adaptación: Ricardo González)

En su nuevo libro Historia de la belleza, Umberto Eco rastrea a lo largo de dos mil quinientos años de historia las formas que tomó el ideal estético, que es a la vez resultado de una época y su marca para la posteridad. Se reproduce aquí el capítulo dedicado al gran enfrentamiento de nuestro tiempo: las vanguardias versus los medios masivos, y algunos pasajes en los que la belleza hizo historia.
Imaginemos un historiador del arte del futuro o un explorador llegado del espacio que se planteen ambos la siguiente pregunta: ¿cuál es la idea de belleza dominante en el siglo XX?

En el fondo, en un paseo por la historia de la belleza en la Grecia antigua, el Renacimiento o en la primera o segunda mitad del siglo XIX, siempre tenemos la sensación, mirando “desde lejos”, de que cada siglo presenta características unitarias o, a lo sumo, una única contradicción fundamental.

Puede suceder que los intérpretes del futuro, mirando también “desde lejos”, consideren que hay algo realmente característico del siglo XX, y que den la razón a Marinetti, por ejemplo, diciendo que la Niké de Samotracia del siglo recién concluido era un hermoso coche de carreras, olvidando tal vez a Picasso o a Mondrian. Nosotros no podemos mirar desde tan lejos; podemos contentarnos con destacar que la primera mitad del siglo XX, y a lo sumo los años ‘60 de ese siglo (luego será más difícil), es el escenario de una lucha dramática entre la belleza de la provocación y la belleza del consumo.


Milenio XXX aC. Venus de Willendorf.


Siglo II aC. Venus de Milo


Siglo I aC. Marte y Venus.


1482.- Sandro Botticelli. Nacimiento de Venus.


1505.- Lucas Cranach. Venus y Amor.


1509.- Giogione, Venus Dormida.


1538.- Tiziano, Venus de Urbino.


1797-1800.- Francisco de Goya. Maja Desnuda.


1833.- Francisco Hayez. Magdalena Penitente.


1950. Marilyn Monroe.

gq6.jpg
Hoy…

gq5.jpg
Christina Aguilera

Los 10 Genios más grandes de la Humanidad (V): Elizabeth, La Reina Virgen

Por: Ricardo González.

Guerrera…

e1.jpg

Reina…

e3.jpg

Pecadora…

e5.jpg

Virgen…

e6.jpg

Protestante…

e7.jpg

LECCIONES DE LIDERAZGO: ACTUA Y MANIPULA.
Por: Elizabeth, La Reina Virgen.

Para Erving Goffman (1922-1982), figura de culto de la teoría sociológica y precursor empírico de la vida cotidiana (la Etnometodología), la personalidad no es una posesión del actor, sino un producto de la interacción entre el actor y su audiencia. La persona (actor y cuerpo) proporcionan simplemente la percha sobre la cual colgará durante cierto tiempo algo fabricado en colaboración.

Para exponer claramente este proceso, Goffman toma del teatro la denotación “dramaturgica” y adapta su connotación a la sociológica, según la cual: Dramaturgia implica todas las tècnicas que utilizan los actores para controlar a las audiencias, especialmente los elementos que de ella puedan ser destructores. Los actores esperan que la personalidad representada sea lo suficientemente fuerte, de modo que la audiencia defina a los actores tal y como ellos desean. La Fachada (El “look” y los Modales), El Medio Físico (o los medios en los cuales hará su representación) y Los Secretos (placeres incompatibles con la representación, errores cometidos en la preparación de la misma, el proceso de producciòn, el “trabajo sucio” para llegar a los resultados finales: tareas físicamente sucias, semilegales, crueles y/o degradantes; y otros criterios de actuación, como insultos, humillaciones o pactos realizados para seguir actuando) se convierten entonces en la tarea diaria a cumplir para la elaboración de nuestra personalidad.

Cuando se es un personaje público: líder o “celebridad”, cada uno de estos pasos es tan vital que entonces el actor en cuestión se hace rodear de asesores de imagen de todo tipo, por una sencilla razón: hay que construir la personalidad de acuerdo a lo que las audiencias necesiten. En resumen, un líder o una persona debe construir ante todo su personaje para luego poder manipular a antojo a las audiencias, esto es Dramaturgia.

Según la necesidad de estas audiencias, el actor construirá su carácter: si esperan un Mesías, será un Mesías; si esperan a un libertador, será un libertador; si esperan a un guerrero, será un guerrero… o una guerrera.

En el filme “Elizabeth: La Reina Virgen”, de Shekar Kapur, (Reino Unido, 1998) vimos como una joven, nerviosa e inexperta reina tuvo que echar a rodar, literalmente, la cabeza de unos cuantos que no la dejaban ser a plenitud, encontrando finalmente en el arquetipo de “La Virgen” su salvación: anglicana, enemiga declarada de la Iglesia Católica, con un pueblo por gobernar dividido entre protestantes y católicos; Elizabeth encontraría el traje perfecto para presentarse ante su audiencia: virgen, guerrera, Purísima, enamorada solo de sus fieles; la figura perfecta para amar. ¿Quien iba a odiar a una reina anglicana si parecía la mismísima Madre de Dios?

En el nuevo filme “Elizabeth: La Edad Dorada”, del mismo Shekhar Kapur, Elizabeth lidera a un ejército de hombres contra la españolìsima Armada Invencible y debe enfrentarse “en privado” a un rival mucho peor: su prima, María Estuardo. Otra cabeza rodaría. Pero, nuevamente, ¿quién podría juzgar a la reencarnación de la mismísima madre de Dios: La benevolente, la heroína del pueblo, la única que se atrevió a enfrentar al Imperio para construir el suyo propio, la que impulsó la mayor revolución cultural de la historia inglesa, la Madrina de Shakespeare, la “Reina de las Hadas”?

Elizabeth Tudor, la hija bastarda de Enrique VIII y Ana Bolena, la única mujer en la lista de los 10 personajes que cambiaron la historia (según Michael Jelb) supo actuar y manipular perfectamente: fue la Virgen-Guerrera (según el arquetipo de C.G. Jung no se refiere a la sexualidad, sino màs a la mujer independiente), aprovechó la mayor crisis atravesada por su pueblo para plantarse como heroína, supo ganarse el respeto, el amor y la admiración de su pueblo a costa de su sacrificio de permanecer sola en el poder y su apariencia y modales de alma impoluta: maquillarse como una estatua de mármol cubierta de velos, igual que las imàgenes de la virgen presentes en las iglesias y su continua “rezadera” en público. ¿Sus secretos? El espionaje, la violencia, el chantaje, algunos amantes de renombre, la compra de conciencias o la censura y en ùltima instancia, el echar a rodar la cabeza de cualquiera que pudiera echar abajo su fachada. Lo que nadie le pudo quitar: su gran inteligencia como estratega militar: desde la estocada a su prima, hasta el golpe mortal a la Armada Invisible; todo ello contado por ella misma con un humor ácido, casi sádico, que la hacía mucho màs adorable para su violenta audiencia.

Qué tiempos tan bárbaros… aquellos!

Trailer del filme “Elizabeth, Los Años Dorados”. Para más información sobre Elizabeth, la película y la cinematografía alrededor de esta gran mujer, no deje de leer nuestros post dedicados al “Cine Isabelino” (Ver: Etiquetas)

Dudamel: «Si Mozart viviera hoy compondría música pop»

POR SUSANA GAVIÑA
MADRID. Gustavo Dudamel (Barquisimeto, 1981) se confiesa «autóctono» al cien por cien. Tanto que, aun estando a miles de kilómetros de su Venezuela natal, mantiene en su reloj la hora local. Con tan sólo 27 años, Dudamel se ha convertido en icono del Sistema de Orquestas creado por José Antonio Abreu hace 30 años, gracias al cual se ha logrado acercar la música a más de 300.000 niños. Un sueño que sigue creciendo «y que espera alcanzar a un millón de jóvenes y niños en los próximos años», afirma Dudamel.
Este joven, en el que se combinan a partes iguales madurez musical con una irrefrenable pasión por lo que hace, es a la vez producto y embajador de este ambicioso proyecto de profundas raíces sociales que ha contribuido a sacar a los niños de las calles a través de la música. Pese a haberse convertido en una de las estrellas del momento -es director invitado de la Sinfónica de Gothenburg, asumirá la dirección de la Filarmónica de Los Ángeles en 2009, y es el director musical de la Joven Orquesta Simón Bolívar de Venezuela, surgida del Sistema de Orquestas-, Dudamel, que acumula en su biografía datos tan asombrosos como su debut como director de orquesta a la edad de doce años, impartir clases de violín en el Conservatorio a los 14 y dirigir la «Primera Sinfonía» de Mahler a los 17 años, tiene muy claro que tanto su pasado como su futuro están vinculados al Sistema. «No está en mi mente irme de Venezuela. Dirigiré a la Bolívar durante cuatro o cinco meses al año, porque el Sistema es mi familia. Yo soy un producto y un integrante de ese proyecto». A él se unió cuando contaba tan sólo cuatro años, tocando el violín, hasta que un día Abreu descubrió en él el talento para asumir la batuta. Es consciente de que «en Venezuela, sin ese milagro, hubiese sido muy difícil que jóvenes como yo hubiesen hecho una carrera como la mía. Este proyecto es la razón de mi vida. Si Dios me lo permite, seguiré con él siempre».
Inagotable, Dudamel reparte su tiempo como director invitado de otras agrupaciones tan importantes como la Filarmonica della Scala, a la que acaba de dirigir, y tiene en agenda, para los próximos meses, a la Staatskapelle de Berlín, la Sinfónica de Chicago, la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta del Concertgebouw. A ellas se suma su debut este fin de semana con una orquesta española, la Nacional, a la que dirigirá en un programa que incluye el «Concierto para violín» de Beethoven, con Gidon Kremer; y la «Quinta sinfonía», de Prokofiev.
Después de la primera toma de contacto con la ONE, el joven director afirmaba ayer que ha encontrado a una orquesta «con mucho espíritu y muy dispuesta. Será un concierto muy especial». A buen seguro que lo será, pues el venezolano deja su impronta en cada uno de sus compromisos, pues su lema es divertirse y divertir al público. «Cuando el músico toca de manera rutinaria el público lo siente».
Esta fórmula es la que ha conseguido que el 80 por ciento de los espectadores que acuden a los conciertos en Venezuela sean jóvenes y niños. «Que la música la toquen jóvenes atrae a otros jóvenes». Para Dudamel son las jóvenes generaciones las que tienen la responsabilidad de crear un nuevo público. Una fórmula que parece necesario trasladar a la vieja Europa, donde el público es cada vez mayor y el joven brilla por su ausencia. «El problema es que la música clásica es sinónimo de aburrimiento, mientras la popular lo es de diversión. Cuando Mozart componía su música era muy popular, y estoy seguro de que si viviera hoy haría música pop -bromea-. A la clásica se le ha puesto la etiqueta de aburrida y se puede hacer una fiesta de ella». El músico cree que son las propias orquestas las responsables de perder el público joven al marcar una distancia con él. «La interacción es la única manera para la salvación del público».
Esa misma pasión y diversión es la que Dudamel ha trasladado a su última grabación, «Fiesta» (DG), donde la Bolívar interpreta composiciones de autores iberoamericanos como Revueltas, Carreño, Márquez y Ginastera. «Es música seria y muy difícil pero con un espíritu de ritmo y melodía muy latino. Con él mostramos nuestra orquesta y nuestra música».
Fuente: ABC.es

Saint Seiya: Hades – Campos Elíseos

 

Una de las mejores series animé de los últimos tiempos finalmente llega a su gran capítulo final. Estos son los títulos de los seis últimos OVAS de Saint Seiya: Hades, capítulo de los Campos Elíseos.

1: Camino a los Eliseos! – Rumbo a los Eliseos!
2: El Panteón de la Muerte y el Sueño
3: Refuerzos de Oro – Refuerzos Dorados
4: Los mantos Sagrados de la Leyenda – Los Mantos Sagrados Legendarios
5: El despertar del Mito
6: El Mundo que desborda Luz

Previamente en Saint Saiya: Hades…
En el año 2002, Toei Animation decide llevar a la animación la primera parte del tercer capítulo del manga, Hades – Santuario. Se planificó la historia en trece episodios los cuales comenzaron a transmitirse a partir del 9 de noviembre de ese mismo año por el sistema de televisión satelital Sky Perfect. Se comenzó a emitir desde el 1 de marzo del 2007 en Latinoamerica por la señal de cable Cartoon Network. A finales del 2005 y principios del 2006, se lanzan 6 OVA adicionales que corresponde a la segunda parte de Hades, Infierno, posteriormente se anuncian 6 OVA más para finalizar la parte de Infierno que se emitieron desde el 15 de diciembre de 2006 y durante principios de 2007.

Overtura al capítulo del cielo
En el año 2004, en el interludio entre la emisión de las OVA’s correspondientes a Hades-Santuario y Hades-Infierno, se lanzó una película: Saint Seiya Tenkai-hen Josō – Overture, que narra eventos no presentados en el manga, pero que aparentemente entran en la cronología oficial de la historia, ya que nos muestran la continuación de la historia de Hades. Además tal como su nombre lo indica, esta película tiene como propósito servir como introducción a la última historia de Saint Seiya, llamada la Saga del Cielo.

Cabe resaltar que esta película cuenta con las mejores y más modernas técnicas de animación.

Al principio, Toei Animation anunció que esta saga sería una nueva serie animada, pero más tarde Kurumada aclaró en un principio su deseo de que la película fuera parte de una trilogía.

El éxito de la pelicula fue de hecho dudoso debido a que no se explica claramente que paso durante la batalla de Hades, en el momento la historia resulto incoherente, tanto así que Toei Animation despidió a todo el elenco de voces para ser reemplazadas por otras, alegando que las anteriores voces ya no tenían su esencia juvenil como hace más de 13 años, a pesar de las protestas de Toru Furuya por no conservar al elenco de siempre, se contrató un cast completo de actores jóvenes, como se ve en las nuevas OVA’s de Hades-Infierno.

Los 10 Genios más grandes de la Humanidad (IV): Nicolás Copérnico

Nicolás Copérnico – en polaco Mikołaj Kopernik, en latín Nicolaus Copernicus (Toruń, Prusia, Polonia, 19 de febrero de 1473 – Frombork, Prusia, Polonia, 24 de mayo de 1543) fue el astrónomo que formuló la primera Teoría heliocéntrica del Sistema Solar. Su libro, “De Revolutionibus Orbium Coelestium” (de las revoluciones de las esferas celestes), es usualmente concebido como el punto inicial o fundador de la astronomía moderna. Copérnico pasó cerca de veinticinco años trabajando en el desarrollo de su modelo heliocéntrico del universo. En aquella época resultó difícil que los científicos lo aceptaran, ya que suponía una auténtica revolución.

Entre los grandes eruditos de la Revolución Científica, Copérnico era matemático, astrónomo, jurista, físico, clérigo católico, gobernador, administrador, líder militar, diplomático y economista. Junto con sus extensas responsabilidades, la astronomía figuraba como poco más que una distracción.

El modelo heliocéntrico es considerado como una de las teorías más importantes en la historia de la ciencia occidental.

Vida y obra

Este famoso científico prusiano estudió en la Universidad de Cracovia (1491-94) bajo las directrices del matemático Wojciech Brudzewski. Viajó por Italia y se inscribió en la Universidad de Bolonia, (1496-99), donde estudió Derecho, Medicina, Griego y Filosofía, y trabajó como asistente del astrónomo Domenico da Novara.

En 1500 fue a París, donde tomó un curso de ciencias y astronomía, y en 1501 volvió a su patria y fue nombrado canónigo en la Catedral de Frauenburg, cargo obtenido merced a la ayuda de su tío Lucas Watzenrode.

Pese a su cargo, volvió a Italia, esta vez a Padua (1501-06), para estudiar Derecho y Medicina, haciendo una breve estancia en Ferrara (1503), donde obtuvo el grado de Doctor en Derecho Canónico.

Reinstalado definitivamente en su país (1523), se dedicó a la administración de la diócesis de Warmia, ejerció la Medicina, ocupó ciertos cargos administrativos y llevó a cabo su inmenso y primordial trabajo en el campo de la Astronomía.

Murió el 24 de mayo de 1543. En 2005 un equipo de arqueólogos de Polonia afirmó haber hallado sus restos en una iglesia del país.

Modelo heliocéntrico

En 1533, Johann Albrecht Widmannstetter envió a Roma una serie de cartas resumiendo la teoría de Copérnico. Éstas fueron oídas con gran interés por el Papa Clemente VII y varios cardenales católicos.

Para 1536 el trabajo de Copérnico estaba cercano a su forma definitiva, y rumores acerca de su teoría habían llegado a oídos de toda Europa. Copérnico fue urgido a publicar desde diferentes partes del continente.

En una epístola fechada de noviembre de 1536, el Arzobispo de Capua Nikolaus Cardinal von Schönberg pidió a Copérnico comunicar más ampliamente sus ideas y solicitó una copia para sí. Algunos han sugerido que esta carta pudo haber hecho a Copérnico sospechoso a publicar, mientras que otros han sugerido que esto indicaba el deseo de la iglesia de asegurarse que sus ideas fueran publicadas[cita requerida].

A pesar de la presión ejercida por parte de diversos grupos, Copérnico retrasó la publicación de su libro, tal vez por miedo al criticismo. Algunos historiadores consideran que de ser así, estaba más preocupado por el impacto en el mundo científico que en el religioso.

Las ideas principales de su teoría son:

Los movimientos celestes son uniformes, eternos, y circulares o compuestos de diversos ciclos (epiciclos).
El centro del universo se encuentra cerca del Sol.
Orbitando el Sol, en orden, se encuentran Mercurio, Venus, la Tierra y la Luna, Marte, Júpiter, Saturno
Las estrellas son objetos distantes que permanecen fijas y por lo tanto no orbitan alrededor del Sol.
La Tierra tiene tres movimientos: la rotación diaria, la revolución anual, y la inclinación anual de su eje.
El movimiento retrógrado de los planetas es explicado por el movimiento de la Tierra.
La distancia de la Tierra al Sol es pequeña comparada con la distancia a las estrellas.

De Revolutionibus Orbium Coelestium

Su obra maestra, De Revolutionibus Orbium Coelestium (Sobre las Revoluciones de las Esferas Celestes), fue escrita a lo largo de unos veinticinco años de trabajo (1507-32) y fue publicada póstumamente el 1543 por Andreas Osiander, pero muchas de las ideas básicas y de las observaciones que contiene circularon a través de un opúsculo titulado The hypothesibus motuum coelestium a se constitutis commentariolus (no editado hasta 1878), que, pese a su brevedad, es de una gran precisión y claridad.

El sistema copernicano (De Revolutionibus Orbium Coelestium).Copérnico estudió los escritos de los filósofos griegos buscando referencias al problema del movimiento terrestre, especialmente los pitagóricos y Heráclides Póntico quienes creían en dicha teoría. En cuanto a la teoría heliocéntrica en sí, hasta donde se sabe hoy, fue concebida por primera vez por Aristarco de Samos (310-230 a.C.), a quien curiosamente no nombra en su obra.[2] Es preciso centrar el valor real de sus estudios en el hecho de reimponer teorías ya rechazadas por el «sentido común» y de darles una estructuración coherente y científica.

La ruptura básica que representaba para la ideología religiosa medieval, la sustitución de un cosmos cerrado y jerarquizado, con el hombre como centro, por un universo homogéneo e infinito, situado alrededor del Sol, hizo dudar a Copérnico de publicar su obra, siendo consciente de que aquello le podía acarrear problemas con la Iglesia; desafortunadamente, a causa de una enfermedad que le produjo la muerte, no alcanzó a verla publicada. Copérnico aún estaba trabajando en el De revolutionibus orbium coelestium (aunque aún no convencido de querer publicarlo) cuando en 1539 Georg Joachim Rheticus, un matemático de Wittenberg, llegó a Frombork. Philipp Melanchthon había arreglado para Rheticus su visita a diversos astrónomos y el estudio con ellos. Rheticus se convirtió en el pupilo de Copérnico, viviendo con él por dos años, tiempo durante el cual escribió un libro, Narratio Prima (primer recuento), resumiendo la esencia de la teoría de Copérnico. En 1542 Rheticus publicó un tratado de trigonometría escrito por Copérnico (incluido después en el segundo libro de De revolutionibus). Bajo gran presión por parte de Rheticus, y habiendo visto la reacción favorable del público frente a su trabajo, Copérnico finalmente accedió entregar el libro a su amigo cercano Tiedemann Giese, obispo of Chełmno (Kulm), a ser entregado a Rheticus para ser impreso por Johannes Petreius en Nuremberg (Nürnberg). La primera edición del “De Revolutionbus” aparece en 1543 (el mismo año de la muerte del autor), con una larga introducción en la que dedica la obra al Papa Pablo III, atribuyendo su motivo ostensible para escribirla a la incapacidad de los astrónomos previos para alcanzar un acuerdo en una teoría adecuada de los planetas y haciendo notar que si su sistema incrementaba la exactitud de las predicciones astronómicas, esto permitiría que la Iglesia desarrollara un calendario más exacto (un tema por entonces de gran interés y una de las razones para financiar la astronomía por parte de la Iglesia).

El trabajo en sí estaba dividido en seis libros:
1. Visión general de la teoría heliocéntrica, y una explicación corta de su concepción del mundo.
2. Básicamente teórico, presenta los principios de la astronomía esférica y una lista de las estrellas (como base para los argumentos desarrollados en libros siguientes).
3. Dedicado principalmente a los movimientos aparentes del Sol y a fenómenos relacionados.
4. Descripción de la Luna y sus movimientos orbitales.
5. Explicación concreta del nuevo sistema.
6. Explicación concreta del nuevo sistema(continuado).

Poner en tela de juicio que el hombre está en el centro del Universo para contemplarlo significa ir en contra del más grande de los ideales: el de la contemplación por parte del hombre de la majestuosidad de los cielos hechos por Dios. La importancia de la obra de Copérnico es ser una obra revolucionaria, precursora de grandes cambios científicos. Dicho carácter revolucionario no está sólo en sus escritos sino en poner en marcha unos caminos que romperán las barreras del pensamiento. No debemos olvidar que la obra de Copérnico sigue ligada al Mundo Antiguo, ya que ciertas premisas platónicas siguen vigentes en su pensamiento como los dos grandes principios de uniformidad y circularidad. Sin embargo con su obra se afianza otra gran idea propia de la modernidad: la naturaleza va perdiendo su carácter teológico, el hombre ya no es el centro del universo, sino que Copérnico le desplaza a una posición móvil, como la de cualquier otro planeta. A partir de Copérnico se desencadena la idea de que el hombre ahora está gobernado por su Razón, que será la facultad del ser humano que hace que tome parte en el ordenamiento del Universo. Así el hombre pasa a ser un ser autónomo que basa dicha autonomía en su capacidad de raciocinio. La razón humana puede ahora apoderarse de la Naturaleza: dominarla y controlarla. Así el hombre deja de ser el centro físico del Universo para convertirse en el centro racional del Universo. A partir de ahora nos enfrentamos al mundo, no contemplándolo, sino construyendo hipótesis a través de las capacidades del hombre, que contrastadas con la naturaleza se podrán dar por válidas o no.

En este caso particular, Copérnico tuvo en contra al cristianismo de la época que hizo suyos los presupuestos aristotélicos del mundo antiguo. Aristóteles escribió de teoría literaria, política, ética, metafísica, lógica, meteorología, física, biología, astronomía… y todo ello integrado coherentemente, lo que hacía muy difícil atacar una parte sin atacar al todo. A la vez, permitía, por esa misma razón, dejar de lado pequeñas dificultades que pudieran surgir en aspectos parciales. Esa es la razón fundamental de su permanencia como visión del mundo a lo largo de dos mil años. Si además se añade que, tras su descubrimiento por parte del mundo medieval, este sistema fue cristianizado y asumiendo por la Iglesia católica a través de la obra de Santo Tomás de Aquino, comprenderemos mejor la resistencia que opuso a su superación y hasta que punto determinó, no sólo la historia de la astronomía, sino de la ciencia y de la cultura.

La difusión de la teoría copernicana se lleva a cabo sobre un fondo político e histórico en el que es de importancia fundamental el problema religioso existente desde 1517 con la irrupción en escena del luteranismo. En 1545 se inició el Concilio de Trento, que después de tres sesiones, con su final en 1563, deja establecida la reforma radical de la Iglesia e impone un programa de recuperación y defensa del dogma frente al mundo reformista. Pío V y Gregorio XIII, entre 1566 y 1585 culminarán el proceso de recuperación de la Iglesia católica en la segunda mitad del siglo XVI, solventado los problemas de disensión interna y de jerarquía. Difunden la enseñanza eclesiástica y recuperan importancia e influencia en los países en que la creencia protestante se había hecho fuerte. Pero los sucesos acaecidos en los cielos durante a finales del siglo XVI y las observaciones que Copérnico hizo de estos, minaron ciertamente la autoridad y credibilidad de la filosofía que sustentaba la astronomía ptolemaica. La Iglesia protestante paulatinamente se rinde ante la situación y su oposición al heliocentrismo desaparece. Se da un vuelco en la situación. A partir del final de siglo será la Iglesia católica la que, utilizando su poder organizado en la Inquisición, convertirá al heliocentrismo en el enemigo más inmediato.

En cualquier caso no todo deben ser reproches a la Iglesia, porque si bien posteriormente la obra de Copérnico fue condenada, fue esta misma Iglesia católica la que permitió que el científico pudiera concebir, escribir y publicar. La biografía de Copérnico está enormemente influenciada por la Iglesia desde el momento en el que con diez años queda huérfano y es acogido por su tío, canónigo que un tiempo después llegaría a ser Obispo. Sería su tío Lucas quien tuviera prevista una larga etapa de formación académica en universidades de prestigio como las de Cracovia y Padua, y además sería gracias al respaldo de la Iglesia de Roma y a sus posesiones por lo que Nicolás Copérnico (y su familia) no deberían volver a preocuparse por los aspectos materiales de su vida, pues tendrían ingresos garantizados. La educación que su tío le proporcionó fue la que hicieron posibles las observaciones de los cielos y los estudios sobre astronomía que Copérnico realizó por las mejores Universidades de Europa.

A la muerte de su tío Lucas en 1512, los sucesivos obispos confiarán en Copérnico, bien como canciller, bien como administrador o visitador, y comenzará para él una época de actividad que casi podría describirse como febril. Durante los siguientes veinte años al menos, Copérnico deberá atender a la administración de bienes y servicios de la diócesis, llevará a cabo intensas gestiones diplomáticas… y además de todo eso, observará el cielo, anotará pacientemente posiciones del Sol, días y horas de eclipses, ocultaciones y conjunciones, y comprobando pacientemente y de forma minuciosa cada dato conocido irá elaborando su obra magna, el “De Revolutionibus”. Sólo utilizó tres instrumentos: el Cuadrante, el Astrolabio y el “instrumento paraláctico”. Con ellos, desde su torre, observará Sol, Luna y estrellas durante esos años. La última observación que utiliza en el “De Revolutionibus” es del 12 de Marzo de 1529 y lo es del planeta Venus. Por entonces debía estar finalizando su redacción y tenía ya 56 años.

Prácticamente todos los especialistas piensan que “De Revolutionibus” estaba acabado en torno a 1530. Pero Copérnico no lo publica. Que se sepa, ni intenciones de hacerlo tuvo. ¿Por qué Copérnico, que llevaba quizás 20 años o más trabajando en esa obra, se mostraba indeciso para publicarla? Él mismo esbozará algunos motivos en la dedicatoria del “De Revolutionibus”, pero, ¿por qué? Sólo caben hipótesis: Los datos que profusamente utilizaba en su obra provenían de las obras antiguas y, por consiguiente, podían tener errores notables acumulados; por otro lado estaba el problema de la reforma religiosa planteada por el luteranismo y la sensación de vivir un periodo de ortodoxia cambiante en el que, quizás (y Copérnico sí que dio siempre muestras de portarse así) lo mejor era guardar cierta distancia y prudencia respecto a ciertas formulaciones que pudieran “herir sensibilidades” filosóficas o religiosas. Si a todo esto se añade (¿por qué no creerlo, si él mismo lo dice?) sus veleidades elitistas inspiradas en el secretismo pitagórico, quizás podamos hacernos una idea de por qué “De Revolutionibus” permaneció probablemente otra docena de años oculto.

El libro apareció en la primavera de 1543. La edición incluía la advertencia al lector redactada por Osiander, la carta que el cardenal Schönberg había escrito a Copérnico en 1536 y una dedicatoria del propio Copérnico al Papa Pablo III, que será el texto que ahora nos ocupa. Todos los documento citados son de suprema importancia, pero el tercero destaca por encima de los otros dos por ser en el que Copérnico nos dice algo sobre la génesis de su trabajo.

En la dedicatoria de Copérnico al Papa, el autor primeramente da por cierto que poner en movimiento la Tierra causará peticiones de condena, por lo que durante largo tiempo dudó si darlo a conocer u operar al estilo pitagórico. Además, hace saber al Papa cómo puedo habérsele ocurrido poner a la Tierra en movimiento. En primer lugar, dice que los matemáticos no están de acuerdo con las investigaciones ya que no se ponían de acuerdo en la duración del año, inseguros de los movimientos del Sol y la Luna respectivamente. Además, para explicar sus teorías utilizan distintos supuestos y demostraciones (sin unificar una serie de principios válidos universalmente). Admiten muchas cosas que contravienen los primeros principios acerca de la regularidad del movimiento de los astros, y tampoco han sido capaces de hallar lo más importante, “la forma del mundo y la inmutable simetría de sus partes”.

La obra de Copérnico y los cambios que propone se proyectan sobre el estado anterior de la astronomía y sobre el entramado científico y filosófico que con él se asociaban. En el texto que ahora comentamos, el autor hace un breve repaso por todas aquellas partes de la astronomía anterior a él que quedan obsoletas a partir de sus descubrimientos: la inseguridad sobre los movimientos del Sol y la Luna (ya que sus movimientos anuales no se podían establecer con seguridad), la explicación del movimiento de los planetas tampoco resultaba aceptable ya que no se utilizaban los mismos supuestos para todos (ya que en unos casos se utilizan círculos homocéntricos, en otros excéntricos, epiciclos, etc.),y sobre todo, que el Universo era tomado como un sistema por partes que carece de unidad. De esta manera, al final del texto, el autor reflexiona y explica que la astronomía que le precedía era confusa en el sentido de que no se seguían principios seguros sino que en unos casos se utilizaban unas explicaciones, en otros otras, y que por lo tanto se llega a un “método” incompleto (ya que si las hipótesis que se plantearon fuera ciertas, ciertamente podrían demostrarse con facilidad.)

Las ideas principales de la obra de Copérnico, que se oponen a las anteriores a él, son entre otras, su idea de preservar la unidad de movimientos y crear un sistema de círculos más racional. El helioestatismo y el heliocentrismo no son las premisas sino la conclusión. Además, elimina los ecuantes de la astronomía porque no parecen respetar los principios básicos de Platón. Cambia también de hipótesis y toma la de que el Sol permanece quieto y la Tierra se mueve (con una serie de movimientos distintos: el movimiento de rotación, el de traslación y el de declinación que sirve para explicar los equinoccios). Para esto, Copérnico plantea sus hipótesis: que no existe un centro único de todas las esferas celestes, y que además el centro de La Tierra no es el centro del Universo (sino el centro lunar y el centro de gravedad). Todas las esferas giran en torno al Sol, que es el centro de giro de ellas, y el Sol está en las proximidades del centro del Mundo; supera el problema del paralaje si pensamos que las estrellas están a una distancia muchísimo superior a lo que se pensaba anteriormente. Además, cualquier movimiento que parezca realizado en la esfera de las estrellas no es tal; sino que lo que se mueve es la Tierra (que gira cada día y da una vuelta completa, mientras que la esfera de las estrellas está inmóvil). De esta misma manera, los movimientos del Sol no se deben a él, sino a la Tierra que gira en torno a él igual que el resto de planetas; y los movimientos retrógrados y directos de los planetas no se deben a ellos, sino al movimiento de la Tierra. Vemos por lo tanto que el plantear la hipótesis de que la Tierra se mueve sirve para explicar muchas de las irregularidades de los movimientos del Universo: elimina antiguos problemas y herramientas complicadas como los ecuantes, las esferas celestes, etc.

De esta manera llegamos a la conclusión de que la idea principal de Copérnico fue la de conservar las ideas y principios de la Antigüedad pero con otra hipótesis: la del movimiento de la Tierra. Ptolomeo sólo ofrece una caja de herramientas para resolver problemas, mientras que Copérnico unirá todos esos problemas para dar una configuración completa del Sistema Planetario: un Universo finito y cerrado pero con las estrellas infinitamente alejadas, idea que daría píe a que sus sucesores planteasen la idea de un Universo infinito. Por eso insistimos en que la importancia fundamental de Copérnico no fueron sus ideas en sí, sino lo que estas significaron para abrir pico paso a los descubrimientos astronómicos posteriores.

Como curiosidad, el primer ejemplar de la publicación llegó a Nicolás Copérnico el mismo día de su muerte, el 24 de mayo de 1543.

Legado

Copérnico está considerado como el fundador de la astronomía moderna, proporcionando las bases que permitieron a Newton culminar la revolución astronómica, al pasar de un cosmos geocéntrico a un universo heliocéntrico y cambiando irreversiblemente la visión del cosmos que había prevalecido hasta entonces.

Así, lo que se conoce como Revolución Copernicana es su formulación de la teoría heliocéntrica, según la cual, la Tierra y los otros planetas giran alrededor del Sol.

Las 100 Canciones Latinas que todo el mundo debe conocer

Este es, probablemente, el post que más he disfrutado organizar, pensar y escribir. Como buen amante de la música latina he querido hacer una selección de las que para mí son las 100 mejores canciones latinas que todo el mundo debería escuchar. Muchas de ellas son práctiucamente desconocidads, algunas son recuerdos extraídos de Cuba, otras son más populares y han recibido tantas versiones que algunas superan las originales. Algunas han sido POP!, otras ni se acercan a ello, es más hay temas sociales, de denuncia … hay boleros, rancheras, bossanova, alguna salsa… y hasta un reggaetón! hay temas folklóricos remezclados por algún Dj y poesía lorquiana convertida en canción.

Los parámetros? Letras inolvidables, música conmovedora, arreglos excepcionales, interpretaciones que llegan al alma. Y sobre todo… perdurabilidad! (aunque hay temas de este año), esto es… canciones que llevan años y años conmigo. Desde los discos de vinil y los cassettes hasta los CD’s, y ahora el I-Pod.

Esta pues, es MI selección, eso sí… en orden alfabético de acuerdo al intérprete. Espero lo disfruteen.

LAS 100 CANCIONES LATINAS QUE TODO EL MUNDO DEBE CONOCER

Ana Belén: “Herido de Amor” . Lírica de Federico García Lorca con Arreglo y Producción de Joan Manuel Serrat.

Bajofondo: “El Mareo” (ft. Ceratti) / “Chiquilines” (ft. Lágrima Ríos) / “El Andén” (ft. La Mala Rodríguez) / “Pa’ bailar” (ft. Julieta Venegas)

Bebe: “Siempre me quedará” / “Uh uh uh uh uh” / “Tiempo Pequeño” (La Educación de Las Hadas).

Bebo y Cigala: “Lágrimas Negras” / “Eu se que vou te amar” (ft. Caetano Veloso).

Bernarda y Fernada de Utrera: “Se nos rompió el amor”.

Calle 13 ft. La Mala Rodríguez: “Vamos a faltarnos el respeto”

Caetano Veloso: “Cucurrucucú Paloma” / “Burn it blue” (ft. Lila Downs).

Carlos Jean ft. Bebe: “Tiempo”.

Carlos Vives: “La Gota Fría” / “Matilde Lina” / “El Testamento”.

Celia Cruz: “La negra tiene tumbao” / “La Vida es un Carnaval”

Chabuca Granda: “La Flor de La Canela”

Chambao ft. Bebe: “Olvidarme de ti”

Chavela Vargas: “La Llorona”, “La cárcel de Cananea”, “EL Ultimo Trago”, “Paloma Negra”, “Macorina”

Coti ft. Julieta Venegas y Paulina Rubio: “Nada de esto fue un error”

Cyrius Martínez: “La Banda de Santiago” / “Pintor del Son” / “Larme Noires”

Daniela Romo: “De mi enamorate”

Delux: “De mi enamórate” (versión de la anterior)

Los Delincuentes ft. Bebe: “Después”

Eddy K ft Haila: “Entrale”

Elan: “This fool’s life”

Elis Paprika: “Hasta que conocí” (lírica de Juan Gabriel)

Estopa: “Tu calorro” / “La Raja de tu Falda” / “Me falta el Aliento”

Fangoria ft. Julieta Venegas: “Todo es Mentira”

Haila María Monpié: “Cómo voy a decirte”

Héctor Lavoe: “Che che colé”

Huáscar Barradas ft. Angela y Mermelada Bunch: “Habanera” (de la Ópera “Carmen”, de Bizet)

La Húngara: “Por eso te canto” (ft. Melendi) / “Pa que lo bailes” / “Mala malita mala”

Jarabe de Palo ft. Julieta Venegas: “El listón de tu pelo”

Jaula de Grillos: “Abrázame muy fuerte”

Juanes: “A Dios le pido” / “La Camisa Negra”

Julieta Venegas: “Sin Documentos” (Andrés Calamaro’s Cover) / “Ilusión” (ft. Marisa Montes) / “Eres para mí” (ft. La Mala Rodríguez), “Corre dijo la tortuga” (Lírica de Joaquín Sabina)

Kevin Johanssen: “SOS tan fashion” / “Sur o no Sur”

La Lupe: “Puro Teatro” / “Arráncame la vida” / “La Tirana”

Lila Downs: “La Cucaracha” / “Sale sobrando” / “Estrella Azul”

Macaco: “Madre Tierra”

Mala Rodríguez ft. Julieta Venegas: “Tiempo pa´pensar”

Mariana Vega: “Háblame” / “Palabras” / “No me queda nada”

Mary Trini: “Ayúdala”

Mecano: “Aire”, “Hijo de La Luna”, “Cruz de Navajas”, “Me cuesta tanto olvidarte”, “La Fuerza del Destino”

Melendi: “Volantes pa’la falda” / “Penas con rumba” (ft Estopa) / “Un violinista en tu tejado”

Miguel Bosé: “Olvídame tú” (ft. Ivete Salgado), “Te Amaré” (ft. Laura Pausini), “Morenamía” (ft. Julieta Venegas)

Miranda ft. Julieta Venegas: “Perfecta”

Nelly Furtado: “Abre tu corazón” (ft. Juanes) / “En Las Manos de Dios” / “Lo bueno tiene un final”

Nino Bravo: “Un beso y una flor”

Ojos de Brujo: “Na’ en la nevera”

Oreja de Van Gogh: “La Playa”

Pandora: Popurrí Homenaje a Juan Gabriel

Paulina Rubio: “Ni rosas, ni juguetes”

Panteón Rococó: Inocente Pobre Amigo (Juan Gabriel Cover)

Playa Limbo: “Así fue” (Lírica de Juan Gabriel)

Los Panchos: “Reloj” / “Quizá quizá quizá” / Popurri “María Bonita-Granada” / Popurrí 2 “México Lindo-Rancho Grande-Adelita”

Ricardo Leyva y Sur Caribe: “Conga Santiaguera”

Ricky Martin ft. La Mari y Tommy Torres: “Tú recuerdo”

Silvio Rodríguez y Pablo Milanés: “Ojalá”

Soledad Bravo: “Cómo quieres que te olvide”

Simón Díaz vs. KP 9000: “Mi Querencia” (Vs. Panasuyo)

Violeta Parra: “Gracias a la Vida”

Vico C ft. La Mala Rodríguez: “Vamono po encima”.

Wisin & Yandel ft. David Bisbal: “Torre de Babel” (Remix)

Trailer: Batman, Gotham Knight (Alta Resolución)

Trailer: Star Wars, The Clone Wars (Estrena: Agosto 2008)

Trailer: Meteoro, La Próxima Generación (Speed Racer, Next Generation)

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 526 seguidores