Archivos para 25 junio 2008

“El Mar” de Agustí Villaronga

Una maravillosa película, que apenas recién he podido ver, pero que desea recomendarla a todo el que lea mi blog…

Año 2000
Nacionalidad España
Estreno 14-04-2000
Género Drama
Duración 111 m.
T. original El mar
Dirección Agustí Villaronga
Intérpretes Roger Casamajor (Andreu Ramallo)
Bruno Bergonzini (Manuel Tur)
Antònia Torrens (Sor Francisca)
Ángela Molina (Carmen Onaindia)
Simón Andreu (Alcántara)
Guión Tony Aloy
Biel Mesquida
Agustí Villaronga

Fotografía Jaume Perecaula
Música Javier Navarrete
Montaje Raúl Roman


Sinopsis

Manuel Tur y Andreu Ramallo tienen diez años cuando la Guerra Civil llega a la isla de Mallorca. Su primer encuentro con la crueldad de la guerra se produce al ver cómo fusilan al padre de un amigo frente a la tapia del cementerio. Transcurridos diez años, Manuel y Ramallo se reencuentran en un sanatorio de la isla. Ambos, hijos de la guerra y la miseria, está afectados por la tuberculosis, si bien la afrontan con posturas diferentes: Ramallo ignorando la enfermedad y Manuel, refugiándose en la religión para evadirse de una muerte que siente próxima. Entre ambos se iniciará una nueva amistada basada en la fascinación de Manuel por la vitalidad de Ramallo y en la admiración de éste por la entereza de Manuel. Pero poco a poco la postura religiosa de Manuel frente al mundo, entra en crisis al darse cuenta que lo que siente por Ramallo es algo más que amistad.

Referencias
Está dirigida por el mallorquín Agustí Villaronga, autor de Tras el cristal, El niño de la luna o 99.9.

Se basa en una novela de Blai Bonet.

La película iba a haber sido por la productora de los Almodóvar, El Deseo, pero no se consiguió alcanzar un acuerdo definitivo.

Sus protagonistas, Bruno Bergonzini, Roger Casamajor y Antonia Torrens, debutan en el cine con esta película.

También intervienen Simón Andreu (99.9) y Ángela Molina a la que no se veía desde que el año pasado se estrenara El viento se llevó lo qué.

La película se presentó en el Festival de Cine de Berlín 2000 donde consiguió el Premio Manfred Salzgeber a la innovación.

Villaronga vuelve a contar con la colaboración de su director de fotografía habitual Jaume Perecaula.

Crítica
El momento de esplendor por el que atraviesa el cine español, con jóvenes directores ansiosos por realizar un tipo de cine lo más comercial posible, contrasta con la obra de un cineasta como Agustí Villaronga. Autor de una ópera prima tan sorprendente como inquietante titulada Tras el cristal, su presencia en el panorama cinematográfico estatal es de las pocas que merece una especial consideración. Con El mar, Villaronga adapta una novela del escritor Blai Bonet que, en más de un aspecto, supone un retorno a sus orígenes fílmicos.
Las escenas iniciales, que transcurren durante la guerra civil, son un destello de la guerra interior que afectará a los protagonistas a lo largo de su existencia. En ese momento, durante su infancia, la guerra será de forma indirecta la que marque sus destinos. Cuando se produce el reencuentro en un hospital para tuberculosos, aunque no resulte evidente, volverán a desencadenarse unos sucesos prácticamente simétricos. El ambiente claustrofóbico que consigue crear en este entorno Villaronga, sin bien no logra alcanzar el grado de Tras el cristal, vuelve a poner de manifiesto una de las principales virtudes de este director.

Los tres protagonistas, magníficamente interpretados por los jóvenes primerizos Roger Casamajor, Bruno Bergonzini, Antònia Torrens, lo cual resulta bastante raro en el cine español, están unidos por su pasado y por un inconsciente sentimiento de culpabilidad al que deben hacer frente. Dos de ellos, la monja y uno de los muchachos, sienten una atracción especial por el tercero, y ambos encuentran refugio en la religión lo que, en el caso del joven, llega a convertirse en un forma de martirizar su vida. Por lo que respecta a la monja, supuestamente el personaje más estable emocionalmente, su pasión infantil por Ramallo permanece y, al igual que entonces, volverá a ser quien, tal vez involuntariamente, desencadene los trágicos acontecimientos.

Mención especial merece la presencia de Ángela Molina interpretando a un personaje secundario que queda un tanto difuminado pero que pone de manifiesto el poco provecho que el cine actual está sacando de esta actriz. La angustia que se apodera de la última parte de la película alcanza límites insospechados y aglutina todos los elementos que la han promovido. El catártico retorno al pozo, la proyección del mar en una fatídica pecera (atención a los magníficos créditos con los que se inicia la película) o el ritual que supone una escenificación simétrica el trágico comienzo de la película se suceden sin concesiones. Sólo un director como Villaronga puede escenificar el terror sin caer en el convencionalismo que se ha apoderado del género.

N.A.

Guerreros Míticos (VII): Odiseo o Ulises

Odiseo o Ulises (Ὀδυσσεὺς en griego, Ulysses en latín) fue un héroe legendario que aparece por primera vez en la Ilíada y es el personaje principal de la Odisea, ambas historias atribuidas a Homero, y posteriormente en muchas otras obras. Era rey de Ítaca, una de las islas Jónicas, situada frente a la costa occidental de Grecia. Hijo de Laertes y Anticlea en la Odisea, o en relatos posteriores, de Sísifo y Anticlea antes de que ésta se casase con Laertes; esposo de Penélope y padre de Telémaco.

Era un héroe protegido por la diosa Atenea, caracterizado por su astucia. A él se le ocurrió la idea del caballo de Troya. La Odisea narra su vuelta a casa después de haber luchado en la guerra de Troya. Durante diez años vagó por las costas del Mediterráneo, conociendo mil aventuras. Estuvo entre los Cíclopes, gigantes de un solo ojo. Uno de ellos, Polifemo, devoró a varios compañeros de Ulises, pero este lo embriagó, y lo venció dejándolo ciego. Esto provocó la ira de Poseidón, dios del mar y padre de Polifemo, el cual, para vengar a su hijo, lo persiguió con terribles tempestades durante su viaje.

Después de haber escapado de las sirenas, que con sus cantos atraían a los marinos y los hacían naufragar, y después de haberse salvado de los monstruos marinos Escila y Caribdis, Ulises llegó a la isla de Trinacria (hoy Sicilia), donde sus compañeros atacaron a los animales sagrados, dedicados al dios del sol, Helios. El dios supremo, Zeus, los castigó destruyendo con sus rayos todos los navíos.

Únicamente sobrevivió Ulises, que llegó a la isla de Ogigia, donde reinaba la ninfa Calipso. Ésta lo retuvo siete años a su lado y le dio un hijo, pero Ulises seguía sintiendo nostalgia de su patria y partió. Ulises sufrió otro naufragio más, pero consiguió llegar a la isla de los feacios, donde fue recibido por el rey Alcinoo y su hija Nausícaa. Los feacios lo condujeron por fin a Ítaca.

Allí su fiel esposa, desde hacía varios años, era solicitada por numerosos pretendientes. Disfrazado de mendigo, logró entrar en su palacio, donde mientras tanto Penélope había prometido su mano al que fuera capaz de tensar el arco de Ulises. Ninguno de ellos lo logró, y entonces Ulises tensó el arco y mató a todos los pretendientes.

Las características con que Homero, por ejemplo, ha definido a Odiseo han hecho que su figura trascienda los límites de la mitología griega para convertirse en un símbolo universal. En la Ilíada, Odiseo es un guerrero valiente, aunque no comparable a Aquiles, Áyax o Diomedes. Más que por sus empresas guerreras en el campo de batalla, se lo valora por su prudente consejo en la asamblea.

En la Odisea, en cambio, es el protagonista, convertido en el prototipo de hombre de mar y con la astucia como característica más acusada. Su inteligencia maquinadora de ardides le permitirá superar todas las dificultades que se oponen al ansiado regreso. Es, en efecto, en Odiseo donde se percibe una verdadera evolución en el héroe homérico. Él sabe adaptarse mejor a una sociedad más evolucionada, más abierta que la de los guerreros que luchaban en torno a Troya. Es destacable, sin embargo, la evolución que su imagen ha experimentado hasta convertirse frecuentemente en la tragedia ática en prototipo de hombre rencoroso, vil y vengativo.

La Odisea
Odiseo pasó veinte años fuera de Ítaca: los diez que duró la guerra de Troya y otros diez años que transcurrieron desde el fin de la guerra hasta su llegada a Ítaca.

Tras partir de Troya, inició el viaje de regreso donde estuvo en el país de los Lotófagos. Luego estuvo en la isla de los Cíclopes, donde se atrajo la cólera de Poseidón tras dejar ciego al hijo de este dios, Polifemo. A continuación llegó a la isla de Eolo, al país de los Lestrigones y a la isla de Circe. Realizó una evocación de los muertos en el país de los Cimerios. Pasó junto a la isla de las Sirenas y atravesó el peligroso estrecho entre Escila y Caribdis. Tras todo ello, y tras haber perdido a todos sus compañeros, fue cuando llegó a la isla de Calipso, donde permanece con ella durante varios años.

Terracoca hallada en Milo 450 a. C., hoy en el Louvre, muestra a Ulises disfrazado de mendigo presentándose ante su esposa PenélopeEn la Odisea no se cuenta cronológicamente. Empieza narrándose desde este momento en que está en Ogigia, prisionero de la ninfa Calipso que quería que fuera su esposo.

Atenea le pide a Zeus la liberación del sufrido héroe. Éste accede a la petición y le pide a Hermes que le envíe un mensaje a Calipso, diciéndole que el destino de Odiseo no era yacer lejos de su hogar, sino que debía volver a reunirse con los suyos. Es entonces cuando llega al país de los Feacios y es conducido por la princesa Nausícaa a presencia de su padre Alcínoo, que finalmente pone a su disposición una nave para que llegue a Ítaca.

Ya en Ítaca, comprueba que su palacio se halla invadido por un numeroso grupo de pretendientes que trataban de casarse con su esposa Penélope y mientras consumían los bienes del palacio. Odiseo accede al palacio disfrazado de mendigo y con ayuda de su hijo Telémaco y de Eumeo y Filetio mata a todos los pretendientes.

El “Ulysses” de James Joyce.
James Joyce utilizó numerosos elementos de Odisea, rebajando su tono épico y trasladados al Dublín de 1904, en su obra Ulises.

Fuente: Wikipedia.
Modelo: Raffaello Balzo.

Personajes Mitológicos I: Prometeo (Encadenado)

En la mitología griega, Prometeo (en griego antiguo Προμηθεύς, ‘previsión’, ‘prospección’) es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses en el tallo de una cañaheja, darlo a los humanos para su uso y ser castigado por este motivo.

Adoración
Como introductor del fuego e inventor del sacrificio, Prometeo es considerado el protector de la civilización humana.

En Atenas Prometeo tenía un altar en la Academia de Platón (Pausanias i.30§2), desde donde partía una carrera de antorchas celebrada en su honor por la ciudad, en la que ganaba el primero que alcanzaba la meta con la antorcha encendida.

Mitología
Prometeo era hijo de Jápeto y la oceánide Asia o de la también oceánide Clímene. Era hermano de Atlas, Epimeteo y Menecio, a los que superaba en astucia y engaños. No tenía miedo alguno a los dioses, y ridiculizó a Zeus y su poca perspicacia. Sin embargo, Esquilo afirmaba en su Prometeo encadenado que era hijo de Gea o Temis. Según una versión minoritaria, el gigante Eurimedonte violó a Hera cuando ésta era una niña y engendró a Prometeo, lo que causó la furia de Zeus.

Prometeo fue un gran benefactor de la humanidad. Urdió un primer engaño contra Zeus al realizar el sacrificio de un gran buey que dividió a continuación en dos partes: en una de ellas puso la piel, la carne y las vísceras, que ocultó en el vientre del buey y en la otra puso los huesos pero los cubrió de apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la parte que comerían los dioses. Zeus eligió la capa de grasa y se llenó de cólera cuando vio que en realidad había escogido los huesos. Desde entonces los hombres queman en los sacrificios los huesos para ofrecerlos a los dioses pero la carne se la comen.

Indignado por este engaño, Zeus privó a los hombres del fuego. Prometeo decidió robarlo así que trepó el monte Olimpo y lo cogió del carro de Helios (en la mitología posterior, Apolo) o de la forja de Hefesto y lo consiguió devolver a los hombres en el tallo de una cañaheja, que arde lentamente y resulta muy apropiado para este fin. De esta forma la humanidad pudo calentarse.

En otras versiones (notablemente, el Protágoras de Platón), Prometeo robaba las artes de Hefesto y Atenea, llevándose también el fuego porque sin él no servían para nada, y proporcionando de esta forma al hombre los medios con los que ganarse la vida.

Para vengarse por esta segunda ofensa, Zeus ordenó a Hefesto que hiciese una mujer de arcilla llamada Pandora. Zeus le infundió vida y la envió por medio de Hermes a Epimeteo, el hermano de Prometeo, junto a la jarra que contenía todas las desgracias (plagas, dolor, pobreza, crimen, etcétera) con las que Zeus quería castigar a la humanidad. Epimeteo se casó con ella a pesar de las advertencias de su hermano para que no aceptase ningún regalo de los dioses. Pandora terminaría abriendo el ánfora.

Tras vengarse así de la humanidad, Zeus se vengó también de Prometeo e hizo que le llevaran al Cáucaso, donde fue encadenado por Hefesto con la ayuda de Bía y Cratos. Zeus envió un águila (hija de los monstruos Tifón y Equidna) para que se comiera el hígado de Prometeo. Siendo éste inmortal, su hígado volvía a crecerle cada día, y el águila volvía a comérselo cada noche. Este castigo había de durar para siempre, pero Heracles pasó por el lugar de cautiverio de Prometeo de camino al jardín de las Hespérides y le liberó disparando una flecha al águila. Esta vez no le importó a Zeus que Prometeo evitase de nuevo su castigo, al proporcionar la liberación más gloria a Heracles, que era hijo de Zeus. Prometeo fue así liberado, aunque debía llevar con él un anillo unido a un trozo de la roca a la que fue encadenado.

Agradecido, Prometeo reveló a Heracles el modo de obtener las manzanas de las Hespérides.

Sin embargo, en otra versión Prometeo fue liberado por Hefesto tras revelar a Zeus el destino de que si tenía un hijo con la nereida Tetis, este hijo llegaría a ser más poderoso que él. Por ello Zeus evitó tener a Tetis como consorte.

En otras versiones, Prometeo fue el creador de los hombres, modelándolos con barro.

Fue padre de Deucalión con Celeno.

Relación con otras mitologías
Vulcano encadenando a Prometeo, 1623: Dirck van Baburen de Utrecht (Rijksmuseum)En la mitografía, Prometeo puede ser clasificado entre los dioses tramposos, como Loki en la mitología nórdica, quien análogamente es un gigante más que un dios, está asociado con el fuego, y fue castigado a ser encadenado a una roca y atormentado por un animal (una víbora que le arrojaba veneno).

Algunos creen que el tema se tomó prestado de la saga de Nart de los pueblos del Cáucaso, aunque las analogías con Loki parecen revelar una fuente indoeuropea más antigua.

El complejo de Prometeo
En el psicoanálisis, el mito de Prometeo se considera relacionado con la metáfora de la contribución al conocimiento de los hombres. Los psicoanalistas hablan del «complejo de Prometeo», una perpetua búsqueda del conocimiento, y admiten que también se trata del complejo de Edipo de la vida intelectual.

El mito prometeico en la cultura
La historia de Prometeo ha inspirado a muchos autores a lo largo de la historia para referirse a la osadía de los hombres de hacer o poseer las cosas divinas, y los románticos vieron en él un prototipo del daimon o genio natural. Algunas de las obras de dichos autores son:

Prometeo encadenado, atribuido a Esquilo (525-456 a. C.).
Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley.
Prometeo, cuadro de Dirck van Baburen.
Prometeo, poema de Johann Wolfgang von Goethe.
Prometeo, poema de Lord Byron.
Prometeo desencadenado, obra teatral con diálogo en verso de Percy Bysshe Shelley (1819).
Prometeo, poema de Thomas Kibble Hervey (1832).
Prometeo: El poema del fuego, poema orquestal de Alexander Scriabin (1910)
Prometeo, ópera de Carl Orff.
Prometeo, poema sinfónico nº 5 de Franz Liszt.
Prometeo, suite de Luigi Nono (1992)
Prometeo, pintura de José Clemente Orozco (1930)
Die Geschöpfe des Prometheus, op. 43 de Ludwig van Beethoven.
Prometeo, Mito y Tragedia, Carlos Garcia Gual (Editorial Hiperion)
El Rockefeller Center de Nueva York es un altar virtual dedicado a Prometeo. Su estatua dorada se erige en la cabecera de la fuente central, con líneas de Esquilo inscritas debajo.

La Sociedad Libertaria Futurista concede anualmente el premio Prometeo a la mejor novela libertaria.

Fuente: Wikipedia.

Modelo: Matus Valent (Ver: Etiquetas)

Adonis de Hoy (III): Gemelos Flavio y Gustavo Mendonca

REALOADED

Gêmeos Flávio e Gustavo Mendonça
Edades: 30 años
Estaturas: 1,88m / 1,90m
Pesos: 84kg / 85kg
Fecha de nacimiento: 19/11/78
Signo: Escorpio
Comida favorita de ambos: la japonesa
Religión: católico / creo en Dios
Hobbies: correr / hacer gimnasia / natación
Defectos: ser muy perfeccionista / ser prejuicioso.
Virtudes: buen carácter / ser compañero.
Proyecto de vida: casarme y tener hijos / ser feliz.
Miedos: no disfrutar todos los momentos importantes de la vida / a morir. Flavio y Gustavo Mendonça garantizan sensualidad las 24 horas del día y despiertan en nosotros ese morbo incestuoso. Después de pasar dos años trabajando como modelos fuera de Brasil, los gemelos Flavio y Gustavo vuelven a demostrar que están en pleno estado físico y están dispuestos a brindar belleza por partida doble.

Los hermanos sean unidos y fotografiados en un condominio en Guarujá, litoral de São Paulo, en un clima de mucha complicidad entre ellos, convocados por la gente de “The Boy” una sección donde muestran producciones de fotos de chicos lindos que pertenece al portal TERRA Brasil.

“Después de viajar tanto, fue bueno volver y saber que nos reconocen de esta manera en nuestro país”, dijo Flavio. Con 84kg bien repartidos en 1,88m de estatura, se siente sexy y sabe que llama la atención de las mujeres y de algunos hombres cuando pasea por la calle. “No soy bonito, pero tengo cierto estilo”.

Durante el tiempo en que vivieron en el exterior, Flavio y Gustavo viajaron por 12 países, entre ellos Grecia, Portugal, España, Turquía y Estados Unidos. Fuera del país tuvieron que hacer algunos sacrificios para tener éxito: estar lejos de la familia y adelgazar cerca de 20kg para adecuarse a los patrones de los modelos de pasarela. “Todo eso valió la pena y nos abrió muchas puertas. No somos más famosos, pero todo el mundo nos elogia. Aparte de eso, hasta mi desempeño sexual mejoró mucho después de adelgazar”, aseguro Flavio.
Muy parecidos físicamente, ambos tienen alrededor de 1,90m de estatura y pesan entre 84 y 85kg. Esta envidiable forma física es el resultado de mucha gimnasia y cuidado riguroso en la alimentación. Flavio dice que calcula hasta la cantidad de proteínas, carbohidratos y grasas de cada una de sus raciones. Fuera de eso, sus personalidades son bien diferentes. “Yo soy más responsable, más preocupado por la carrera y el dinero. A veces parezco el padre de Flavio”, cuenta Gustavo.

En su vida personal, los hermanos atraviesan momentos distintos. Flavio está soltero y a la espera de un gran amor para casarse. La mujer ideal, según él, debe ser compañera, interesada por la familia y el futuro. “Tengo muchas ganas de involucrarme de forma seria con alguien y compartir mi rutina”, cuenta Flavio. Gustavo no hace muchos planes para el futuro. Apenas disfruta de su reciente relación con Daniele Souza, una animadora de TV. Estamos juntos hace cinco meses. Me enamoré de Dani porque no se preocupa por cosas materiales, es muy cariñosa y atenta.”

Felices con su trabajo, los gemelos se muestran satisfechos con todo lo conseguido después que partieran de Minas Gerais, el estado en donde nacieron, para vivir en São Paulo. “Todo lo que aprendí fue con trabajo. Estoy muy agradecido a mi profesión, me siento realizado. Después de todo eso, lo que Dios me quiera dar va a estar bien”, enfatiza Gustavo.
A partir del regreso a Brasil fueron convocados por varias marcas de ropa para ser los modelos exclusivos tanto en pasarelas como en grafica.

Thomas Dekker: el futuro está en sus manos

El joven cantante interpreta a John Connor, el héroe de la saga “Terminator” en la nueva serie “The Sarah Connor Chronichles”.

John Connor (28 de febrero de 1985- 4 de julio del 2032) es un personaje de ficción en el universo de la saga Terminator.

En un posible futuro post-apocalíptico en el que las máquinas son dominantes, John Connor es el líder del grupo rebelde Tech-Com, que se opone a las máquinas. Skynet, la supercomputadora que dirige a las máquinas, decide que Connor es el principal sostén de la rebelión y que su muerte significaría el fin de la oposición. De esta forma, tras varios intentos fallidos de asesinarle durante la guerra, Skynet decide enviar una serie de máquinas al pasado para terminar con John Connor durante varios estadios de su vida, en un intento por acabar con él antes de que la guerra comience. Su padre es un soldado del futuro enviado por John a proteger a su madre. Se llamaba Kyle Reese, pero fallece antes de su hijo naciera. Según varios relatos, su infancia se la paso aprendiendo a usar armas, dar vueltas en helicópteros y haciendo estallar cosas; todo porque su madre trataba de estar con alguien que lo adiestrara para ser un líder militar. Lo más cercano que tuvo a un padre, fue el T-800 modelo 101(interpretado por Arnold Schwarzenegger). Después de que este último se “exterminara” en la fundidora, fue con su madre a Texas, donde luego Sarah fallece a causa de leucemia (En The Sarah Connor Chronicles muere de Cancer en el año 2005). Años más tarde, John se volvería un anónimo para el mundo, porque vivía moviéndose, sin hogar, nombre ni dirección telefónica. Durante un intento de antenderse las heridas ocasionadas por un accidente, se encuentra con Katerine Brewster, futura esposa y madre de sus hijos y es también la persona con la quien escapan de la T-X, ayudados por otro T-800 igual al anterior (este mismo terminator asesinó a John en el futuro, fue reprogramado y enviado como protector) y con quien tratarían de parar el “día del juicio” destruyendo a Skynet. Al estar en un lugar seguro, en un refugio antibombardeos, empezaría su papel de líder de una resistencia, y posteriormente de Tech-Com. Se espera una cuarta película para desenvolver aun mas la trama de la historia.

Guerreros Míticos (VI): Eneas

El origen de Eneas

El padre de Eneas se llamaba Anquises y era rey de los dárdanos. Este pueblo era vecino de Troya y por lo tanto aliado de los troyanos.

La historia comienza con Júpiter, que enojado con su hija Venus planeaba darle un castigo haciendo que se enamorara de un mortal.

Anquises era un hombre muy guapo y llamó la atención de la diosa.

Cuando Anquises dormía, Venus se le apareció transformada en humana y conquistó al príncipe. De esa unión nacería Eneas.

Anquises no sabía que la hermosa doncella era una diosa, pero Venus, antes de partir le confesó la verdad diciendo:-Anquises, Yo no soy una mortal. Soy la diosa Venus. De nuestra unión nacerá un niño hermoso y te juro que lo protegeré por siempre. Pero tú, Anquises debes prometerme que jamás revelarás nuestro secreto.

Anquises dió su palabra a la diosa y ella desapareció.

Pero Anquises, que en definitiva era un humano no pudo guardar el secreto. Y, en la primera oportunidad, le contó a sus amigos que había pasado la noche con la diosa Venus.

Júpiter tampoco tardó en enterarse y se enfureció de tal modo, que envió un rayo devastador para aniquilarlo.

Venus, que recordaba su aventura amorosa, se interpuso ante el rayo, pero una de las chispas rozó la pierna de Anquises y lo dejó cojo para siempre.

Eneas creció fuerte y hermoso, y, cuando los griegos invadieron Troya para castigar a Paris por el rapto de Helena, Eneas acudió a defender la ciudad, porque como ya dijimos, era aliado de los troyanos.

Eneas en Troya

En Troya Eneas se casó con Creúsa, hija del rey priamo. De esa unión nació un hijo llamado Julio Ascanio.

El día en que los griegos ingresaron a Troya mediante el ardid del caballo de madera, Eneas se sobresaltó al oír los desgarradores gritos de dolor y el sonido de las armas.

Cuando tomó conciencia de lo que sucedía, se dispuso a luchar hasta el cansancio para proteger a su familia.

En el fragor de la lucha, vio a Helena que estaba escondida esperando el fin de la batalla. Eneas tomó su espada con la intención de matarla por ser la causa de tan terrible tragedia, pero inmediatamente apareció su madre, la diosa Venus que le dijo:- Eneas, hijo mió, Helena no tiene la culpa de nada. Los dioses lo han querido así. Toma a tu padre y a tu hijo y hazte al mar, porque tu futuro está en tierras lejanas. Yo te protegeré.

Eneas se sintió amparado por su madre y corrió a buscar a su padre y a su hijo, pero no podía encontrar a su querida esposa Creúsa.

Cuando la desesperación se estaba apoderando de él, se le apareció el fantasma de su esposa que había muerto en la batalla y le dijo:-Eneas. No te entristezcas, ya que los dioses han dispuesto las cosas de esta manera. Encontrarás una nueva vida en las tierras del poniente. Cuida a nuestro hijo.-y luego se esfumó.

Viendo que no podía hacer otra cosa, Eneas tomó a su padre y a su hijo y zarpó junto a otros fugitivos.

Navegaron a través del mar tratando de encontrar un lugar propicio. En Tracia fueron mal recibidos. En Creta comenzaron a instalarse, pero una peste acabó con la vida de muchos. Hasta que una noche, los dioses troyanos se le aparecieron en sueños, anunciándole que su destino estaba en tierras italianas, ordenándole partir cuanto antes hacia allí.

Con un renovado entusiasmo emprendieron nuevamente el viaje, pero ni bien llegaron a alta mar, una tormenta dispersó las naves. Los sobrevivientes llegaron a tierra y muertos de hambre se dispusieron a saciar el hambre sacrificando unas vacas que pastaban muy cerca. Cuando se disponían a comer aparecieron las Harpías. Que les robaron la comida y luego los atacaron con ferocidad. Trataron de defenderse pero los terribles monstruos no les daban la oportunidad.

Rápidamente lograron escapar, haciéndose nuevamente hacia la mar, rumbo al noroeste de Grecia. Allí se encontraron con Andrómana, que había sido mujer de Héctor y luego se casó con Heleno.

Andrómana y Heleno los recibieron con gran hospitalidad.

Heleno tenía cualidades adivinatorias y podía predecir el futuro. Después que Heleno le ofreció un sacrificio a Apolo, este le manifestó que Eneas tenía un largo viaje por delante y muchas dificultades tendría que afrontar en su largo camino, pero que finalmente lograría llegar a destino.

Antes de partir, Heleno y Andrómana les suministraron toda clase de provisiones y regalos de oro y plata.

Con el auxilio de los dioses, los troyanos se dirigieron hacia el litoral siciliano, donde decidieron armar su campamento. Cuando estaban haciendo todos los preparativos para instalarse, apareció un extraño hombre que les advirtió que debían escapar rápidamente ya que esa era la isla de los cíclopes, cuyo rey, Polifemo, había quedado ciego por culpa de Ulises.

Ni lerdos ni perezosos, los troyanos, juntaron sus pertenencias y zarparon nuevamente para alejarse de ese lugar nefasto. Al alejarse pudieron ver a los cíclopes que se acercaron a la orilla para arrojarles enormes rocas, pero no les causaron ningún daño.

Remando con todas sus fuerzas, pero un tanto nerviosos por lo ocurrido, equivocaron el rumbo y fueron a caer entre las dos rocas que custodiaban la guarida de los dos monstruos: Escila y el torbellino Caribdis. Escila lanzaba sus cabezas desde lo alto de la roca tratando de devorar algún navegante y Caribdis, revolvía el mar, intentando tragar las naves.

La que estaba descargando toda su furia contra Eneas, era Juno, la esposa de Júpiter. Pura y exclusivamente por ser aliado de los troyanos. Juno era muy rencorosa, y no podía olvidar que Paris, un troyano había afirmado que Venus era más hermosa que ella.

Entonces, convenció a Eolo, el rey de los vientos, para que soltara todos sus vientos contra Eneas, prometiéndole a cambio la ninfa más hermosa como esposa.

Cuando ya estaban a punto de sucumbir, Neptuno, el dios del mar, se enfureció al ver que Eolo estaba interviniendo en sus dominios. Lo increpó duramente y luego calmó al mar.

Eneas y Dido

Eneas, aprovechó la calma para desembarcar cerca de Cartago.

La ciudad de Cartago tenía un enorme puerto y grandes edificios. Era una ciudad muy populosa y allí tenía sus dominios la reina Dido.

Juno, siempre atenta para perjudicar a Eneas, lo hizo llegar hasta allí con el propósito de que la reina Dido se enamorase de él y lo convirtiera en rey de Cartago. De esa manera Juno, aseguraba que Eneas perdiera el rumbo que su vida debía llevar.

Venus, la madre de Eneas, se percató de la trampa que Juno estaba tramando y fue directamente al monte Olimpo a suplicarle ayuda al dios de los dioses, Júpiter. Este, conmocionado por la sinceridad y el dolor de Venus consintió en ayudarla.

Cupido, su hijo, le dijo que Eneas y Dido se amarían profundamente, pero que esa pasión solo duraría un tiempo. De este modo Eneas podía cumplir su glorioso destino de ser el fundador de una nueva raza que dominaría el mundo.

Cuando Eneas, con un grupo de amigos, se aventuraron a explorar la zona, vieron a una amable cazadora que les dio las explicaciones necesarias para llegar a Cartago sin problemas y les dijo que la reina Dido los ayudaría. Eneas reconoció que la cazadora era su hermosa madre, la diosa Venus. Antes de despedirse, Venus los envolvió en una nube de espesa niebla y los acompañó hasta el centro mismo de la ciudad. De este modo atravesaron las puertas sin llamar la atención.

Los visitantes, pudieron apreciar el tamaño descomunal de los edificios y el poderío comercial.

En el centro de la ciudad vieron que se estaba construyendo un gran templo, dedicado a la diosa Juno con escenas pintadas que representaban la guerra de Troya, pero contada de manera imparcial.

Eneas pensó que esas imágenes mostraban la clase de gente que habitaba ese lugar: Sensibles y comprensivos de los sentimientos de los mortales.

Distraído en sus pensamientos, no reparó en que la reina Dido y toda su comitiva real se había instalado en el trono del templo y desde allí dictaba leyes para que cumplieran sus súbditos.

Venus, descorrió el velo de niebla que cubría a los hombres que acompañaban a Eneas y tuvieron que presentarse ante la reina, relatando sus desventuras. Cuando Dido preguntó por Eneas, que todavía se mantenía invisible por la niebla, la diosa Venus, descorrió la niebla que lo envolvía y también se presentó ante Dido.

Nadie conocía mejor que la reina Dido las penurias que padecieron estos visitantes.

Dido era viuda. Su esposo había sido rey de Fenicia, y un usurpador del trono lo mató.

Ella tuvo que huir con un grupo de seguidores para salvase de la muerte navegando por el mar Mediterráneo hasta llegar a Cartago, donde fue recibida como si fuera su propia casa.

Dido, entonces, los agasajó con un gran banquete y procuró que no les faltara nada.

Eneas, relató todas las peripecias sufridas y pronto Dido cayó enamorada ante la valentía de Eneas

Al día siguiente, Dido organizó una cacería en honor de los visitantes.Todos estaban muy entretenidos, hasta que Juno, envió una sorpresiva tormenta. Dido y Eneas se refugiaron juntos en una cueva solitaria y allí se entregaron apasionadamente al amor.

Dido volvió a sentirse amada y Eneas disfrutó de la buena vida que la reina le ofrecía hasta que Dido pensó en casarse.

Un antiguo pretendiente de Dido se enfureció ya que había sido rechazado por la reina en varias oportunidades y pidió ayuda a Júpiter.

El dios supremo recordó entonces la promesa que le había hecho a Venus y decidió ponerle fin al amorío enviando a su mensajero, Mercurio para reprenderlo.

Mercurio se presentó ante Eneas diciendo: -¿No tienes vergüenza Eneas? Estás destinado por los dioses a fundar un reino lejos de aquí. ¿Has olvidado tu verdadero destino?

Al escuchar a Mercurio, Eneas tomó conciencia de su error. Había sido elegido para fundar un reino en Italia y se había entretenido en Cartago con la reina Dido. Buscó rápidamente a sus hombres y les ordenó que hicieran los preparativos necesarios para embarcarse cuanto antes.

Cuando Dido vio que su amado,Eneas estaba preparando todo para irse y se sintió traicionada. Llorando lo increpó:- ¿Porqué me haces esto, Eneas? ¿Acaso no te he entregado mi amor? ¿Qué hice yo, para que me trates de este modo?

Eneas trató de calmarla explicándole:- Dido, tengo una misión que cumplir en otras tierras. No me hagas aún más difícil cumplirla. Por favor, no llores más, pues es deseo de los dioses que así sea.

Dido, no podía comprender las razones y se encerró en el palacio para llorar su amargura.

En silencio, Eneas y sus hombres partieron apenas se puso el sol. Desde el mar podía ver la ciudad y los destellos de unas llamas.

Dido había echado al fuego todas las pertenencias de Eneas y en un rapto de locura, luego se arrojó ella misma mientras imploraba a los dioses que la vengaran de semejante traición.

Eneas en Sicilia

Un suave viento norte empujó las naves hacia Sicilia. Allí se hallaban las cenizas de Anquises, su padre.

Allí los recibió el rey con toda clase de honores. Entre ellos se disputaron unos grandiosos juegos deportivos en memoria de Anquises.

Juno, siempre alerta para molestar a Eneas, llenó el corazón de los troyanos con deseos de ubicarse en la región y olvidar de ese modo su misión. Luego le dijo a Iris, su mensajera:- Ve a Sicilia y cuando los troyanos se encuentren entretenidos con los juegos, convence a las mujeres para que prendan fuego las naves troyanas.

Eneas, que estaba siempre atento, se dio cuenta de lo ocurrido y le suplicó a Júpiter su ayuda. Y este, envió una lluvia que logró apagar el fuego.

Eneas quedó muy preocupado ya que cuatro de las naves resultaron averiadas y no estaban en condiciones de volver a zarpar.

Una noche mientras dormía, Anquises se le apreció en sueños y le dijo:- Eneas, Júpiter me ha enviado para que te dé el siguiente mensaje: Elije a los hombres más valientes de tu tripulación y llévalos contigo al Lacio. El resto de los hombres pueden quedarse aquí y los dioses no te recriminarán la decisión.

Eneas siguió el consejo de Anquises y durante la travesía solo tuvo que lamentar la muerte de Palinuro, su piloto, que se ahogó en alta mar.

Eneas en el país de los Muertos

Anquises no pudo terminar de darle todas sus predicciones a Eneas, por lo cual le pidió que lo visitara en el infierno donde le daría el resto de los detalles para ayudarlo a cumplir su misión con éxito.

Pero era imposible cumplir esa tarea solo. Para lograr esto debía buscar a la Sibila de Cumas, que, como era sacerdotisa de Apolo, podía profetizar e interpretar oráculos.

Cuando la encontró ella misma se ofreció a acompañarlo porque era una empresa riesgosa ya que debían atravesar muchos peligros. Antes de partir al país de los muertos, Eneas debía cortar una ramita de oro que crecía en un árbol fantástico para obsequiársela a Proserpina, la reina del mundo de los muertos.

Eneas salió a buscar la famosa ramita acompañado de su gran amigo Acates. Dos palomas enviadas por Venus los guiaron hasta una oscura laguna, sus aguas despedían un olor repugnante.

Las palomas siguieron su curso hasta que comenzaron a sobrevolar un árbol muy raro. De pronto, Eneas pudo percibir una luz proveniente de una de las ramas. La señal era inconfundible.

Alborozado se acercó y la cortó. Inmediatamente otra rama surgió del mismo lugar.

Cuando le llevó la rama a la Sibila, esta le dijo que ahora debía ofrecerle un sacrificio a Hécate, la diosa de la noche. Eneas, sacrificó cuatro bueyes negros, el color preferido de la diosa.

Cuando las llamas del altar consumían a los bueyes, la tierra tembló bajo sus pies como si fuera un terremoto mientras escuchaban escalofriantes aullidos de perros.

Entonces, la Sibila dijo con firmeza:- Este es el momento. Sé valiente- y se lanzó hacia las profundidades de la tierra seguida por Eneas.

De pronto se encontraron en una oscura región poblada de monstruos horrorosos: La Enfermedad, el Deseo, el Hambre, la Guerra y la Discordia.

Eneas quiso combatirlos blandiendo su espada, pero la Sibila le explicó que eso era imposible ya que solo se trataban de sombras. Después de caminar un largo rato llegaron a la confluencia de dos ríos: El Cocito y el Aqueronte.

Para cruzarlos había una balsa conducida por Caronte, el barquero. Caronte, solo permitía cruzar a las ánimas que traían una moneda para pagar el pasaje al mundo de los muertos. Si no traían moneda quedaban vagando como fantasmas.

Cuando Caronte vió a Eneas y sus acompañantes se enfureció y comenzó a gritar:-Los vivos no pueden entrar aquí! ¿Cómo llegaron a este lugar?

La Sibila trató de calmarlo con su voz suave:-No debes preocuparte, Caronte. Este buen hombre es Eneas y solo desea hablar con su padre que está en la morada de los bienaventurados.

Al escuchar esas palabras, Caronte se calmó y al ver que traían la ramita de oro para Proserpina, los cruzó en la barca refunfuñando.

Apenas pisaron la otra orilla, se abalanzó el can Cerbero, pero la Sibila venía preparada con un trozo de pastel impregnado con una pócima para dormir y no bien lo tragó cayó dormido.

En su largo recorrido, pudieron ver a Minos, el juez de los muertos dictando sentencias.

Mas tarde, llegaron hasta el Campo del Llanto y la Aflicción, repleto de amantes que habían apelado al suicidio como último recurso ante sus penas de amor. Allí Eneas, encontró A Dido. Trató de acercarse a ella con dulces palabras, pero ella se perdió en las sombras sin mirarlo.

Siguiendo su trayecto llegaron a una encrucijada donde el camino se dividía en dos. Del camino de la izquierda provenían aullidos de dolor y ruidos de cadenas. La Sibila explicó: -Ese es el lugar donde Radamante castiga a los malos.

La Sibila tomó la ramita y la colocó sobre una pared frente a la encrucijada y luego tomaron el camino de la derecha que los llevaba directamente a los Campos Eliseos, lugar destinado a los bienaventurados.

En la morada de los justos, Eneas encontró a Anquises, su padre. Deseó abrazarlo pero no pudo porque era un espíritu, y por lo tanto, no tenía cuerpo.

Anquises le dio a conocer la gloria que le esperaba a sus sucesores. Entre ellos estaba Octavio Cesar Augusto, el fundador del Imperio Romano y Eneas se sintió orgulloso.

Pero logar ese objetivo no era tarea fácil y Anquises le explicó y aconsejó como debía sortear los numerosos peligros que debería afrontar.

Cuando Anquises terminó de dar sus consejos, volvieron a separase y Eneas regresó con la Sibila al Mundo de los Vivos. Pero ahora reconfortado por las sabias palabras de su padre.

Eneas en el País de los Latinos

No bien llegó, preparó la flota y ordenó a sus hombres zarpar hacia el norte. Neptuno hizo soplar una suave brisa que empujó las naves hasta la costa del pueblo de los latinos.

Allí, un oráculo le había dicho que al rey, que su hija, Lavinia, se casaría con un extranjero.

El pretendiente de Lavinia era Turno, rey de los rútulos, un pueblo vecino. Turno era un hombre muy apuesto que había sabido congraciarse con la madre de Lavinia, la reina Amata.

El rey estuvo varias veces por casar a Lavinia con Turno, pero cada vez que estaba a punto de tomar esa decisión algo extraordinario ocurría que lo hacía cambiar de idea.

Tuvieron lugar dos raros acontecimientos: El primero fue que un enjambre de abejas construyó su colmena en el jardín del Palacio Real. El augur le dijo entonces al rey que esto era un signo de que muy pronto llegarían extranjeros a esta región.

El segundo fue que los cabellos de Lavinia comenzaron a arder formando un halo de fuego sobre su cabeza, pero ella ni se quemó ni sufrió ningún tipo de daño. El augur dijo que eso significaba que Lavinia sería muy feliz pero que antes habría una guerra catastrófica.

Apenas el rey Latino, se enteró que habían llegado troyanos a la región, mandó una comitiva para recibirlos y los invitó al palacio.

Ni bien vio a Eneas, se convenció de que ese hombre valiente sería su futuro yerno.

La diosa Juno, que siempre estaba atenta para molestar a Eneas, no se quedó quieta y puso todo el poder disponible para que no se cumpliera el destino.

Primero le nublo la mente a la reina Amata , para predisponerla en contra de Eneas produciéndole una especie de locura. Luego predispuso a los latinos en contra de los troyanos.

Mas tarde, envió un mensajero para que le dijera a Turno:-Mas vale que hagas algo y pronto o Lavinia se casará con un extranjero.

Turno comenzó a armarse rápidamente ante la posibilidad de perder a su futura esposa.

El rey, no sabía que hacer. Su pueblo no veía con buenos ojos a los troyanos. La Reina Amata estaba enceguecida en contra de Eneas, y Turno, venía con un ejército en busca de explicaciones.

¿Qué hizo el rey? Se lavó las manos esperando que el conflicto se solucionara por si solo.

Como el rey seguía indeciso, no se animó a abrir las puertas del templo dedicado al dios Jano, entonces el conflicto no podía comenzar.

Pero la diosa Juno, siempre atenta para molestar a Eneas, corrió a abrirlas.

Turno, además de sus tropas tenía varios aliados. Por empezar, los latinos. Luego Mecencio, el rey de los etruscos y la virgen Cornelia, que era poseedora de una numerosa tropa.

Eneas veía un futuro negro y no podía pegar un ojo de los nervios. Pero recibió la visita del dios del río Tiber que le dijo:- mañana a primera hora debes ir a visitar al rey Evandro, subiendo aguas arriba por mi río.

Eneas siguió el consejo y con un grupo de hombres remontó el río. Nunca antes alguien había hecho algo así.

Cuando llegaron a la tierra de Evandro, él en persona lo fue a recibir con su séquito y le dio una calurosa bienvenida. Le brindó hospedaje y comida en abundancia y luego, su hijo Palante lo llevó a visitar los lugares más interesantes de la región.

Mientras compartían la comida Evandro le relató sus orígenes. Un lugar de Grecia llamado Arcadia.y Eneas le confesó su terrible problema. Evandro, si bien no podía ayudarlo le aconsejó visitar a los etruscos que seguramente lo ayudarían

Así fue que Eneas, acompañado por Palante, se dirigió a etruria. Los etruscos recibieron muy bien a Eneas, ellos deseaban combatir contra Mecencio, pero no se decidían porque un augur les había dicho que no debían establecer lucha alguna hasta que un extranjero se pusiera al frente de las tropas.

Los etruscos reconocieron a Eneas como el elegido para tal fin y se dispusieron a combatir junto a él.

Después de tanto trajín, Eneas se dispuso a descansar en un bosque cercano. De repente, vio a una hermosa doncella que colocaba armas a los pies de un árbol, para desaparecer luego esfumándose en el aire. Eneas pensó que era su madre, Venus, que otra vez corría a auxiliarlo regalándole un casco, una coraza, una espada y un escudo refulgentes. Seguramente forjados por Vulcano, y eso le otorgó confianza y lo hizo sentir invencible.

Mientras Eneas continuaba su campaña para conseguir aliados, el pequeño grupo de hombres que había quedado acampando a orillas del Tiber trataron de fortificarse ante el inminente ataque.

Este pequeño grupo pudo contener el primer ataque, pero los enemigos los aventajaban en número y decidieron buscar voluntarios para pedirle ayuda a Eneas. Para ese fin se ofrecieron dos jóvenes valientes: Niso y Euríalo, que para cumplir su cometido debían atravesar el campamento enemigo.

Los dos jóvenes, con gran valor se introdujeron en el frente enemigo, pero Euríalo portaba un casco refulgente y, los primeros rayos del sol, delataron su presencia. Si bien lucharon cuerpo a cuerpo con gran valentía, murieron en la lucha.

Turno, avanzó sobre la empalizada y se produjo una batalla encarnizada, pero los troyanos no permitieron el avance enemigo aunque perdieron muchos hombres.

En los días subsiguientes el combate se agudizó. Los dioses romanos tomaron partido por uno u otro bando. Júpiter que tenía planes de Paz se enfureció y, Venus y Juno se culpaban una a la otra por la catástrofe, haciendo que la vida en el Olimpo se tornara imposible por las continuas discusiones.

Cuando Turno estaba preparado para asestar el golpe final a los troyanos, llegó Eneas con los etruscos y logró equilibrar la contienda.

Cuando Turno estaba preparado para asestar el golpe final a los troyanos, llegó Eneas con los etruscos y logró equilibrar la contienda.

Turno perdió a dos de sus aliados: A la virgen Camila y a Mecencio. Por otro lado, eneas tuvo que lamentar la pérdida de Palante, el joven hijo de Evandro.

Júpiter, en el Olimpo, prohibió a los dioses tomar parte en el asunto, dejando a los hombres a merced del Destino. La lucha se tornaba cada día más cruel.

Cuando la balanza se inclinó a favor de los troyanos, Juno, corrió a pedirle a Júpiter que salvara a Turno, su protegido. Pero Júpiter le respondió:- Si el Destino quiere que Turno muera, morirá. Lo único que yo puedo hacer es retrasar su sentencia.

Juno, desesperada por salvar a Turno, de Eneas para alejarlo de la batalla atrayéndolo hacia el mar.Una vez allí Juno se esfumó en el aire, dejando a Turno desconcertado y preguntándose: -¿Qué pensarán mis hombres? ¿Qué escapé del combate? ¿Qué no pude luchar contra Eneas?

Sus cavilaciones lo llevaron a intentar suicidarse tres veces y tres veces, Juno lo impidió.

Cuando Turno regresó al campamento, encontró su tropa diezmada y a sus hombres abatidos y tristes porque la mayoría de sus jefes habían muerto en el combate.

Turno se acercó al palacio del rey Latino y vio que también el pueblo latino estaba terriblemente desmoralizado, y él ya no era bien recibido.

El rey le pidió en nombre de la Paz que renunciara a la mano de su hija Lavinia.

Cuando Turno escuchó el pedido del rey Latino se enfureció y lleno de rabia se dirigió al campamento troyano para retar a Eneas a pelear una vez más.

Eneas aceptó el reto pero puso condiciones:- Pelearé contigo, Turno -dijo- Y, si yo gano, los rútulos se unirán a los latinos formando un solo pueblo. El rey Latino será su gobernador y Lavinia será mi esposa- .Y agregó- Si pierdo, nos iremos definitivamente de Italia sin reclamar absolutamente nada.

Turno aceptó las condiciones y los dos ejércitos se formaron frente a frente para dar comienzo a la batalla.

Juno trató de ayudar una vez más a Turno, su protegido, desatando el conflicto antes de tiempo. Los troyanos, que no estaban convenientemente preparados sufrieron grandes pérdidas y hasta Eneas cayo herido de gravedad.

Su madre, Venus, que había visto lo ocurrido, corrió a curarlo aplicándole hiervas en la herida y Eneas no tardó en recobrar la salud.

Eneas volvió al combate y la balanza volvió a inclinarse a favor de los troyanos, que penetraron en la fortaleza de los latinos produciendo una masacre.

Eneas deseaba encontrase cara a cara con Turno.

De repente, detrás de una columna apareció Turno a los gritos:- ¡Que cese la batalla! ! Si me estás buscando, Eneas, aquí estoy para desafiarte a una nueva lucha cuerpo a cuerpo.

Eneas, que le estaba esperando se tranzó en una feroz lucha hasta lograr voltearlo contra el suelo y a punto de traspasarlo con su espada. Cuando Turno con voz temblorosa imploró:- ¡No me mates, Eneas!. Ten compasión de mí.

Eneas dudó por un instante en asestarle el golpe final.

Pero de repente, vio que Turno, llevaba puesto el cinturón de Palante, el buen hijo de Evandro, como quien lleva un trofeo.

Eneas, ahora no dudó y gritó- ¿Compasión? ¿Acaso te compadeciste de Palante al matarlo, que tan solo era un muchacho?- Y le asestó el golpe mortal.

Eneas se casó con Lavinia y Roma creció y prosperó.

El rostro de Jarek Pietka

Matus Valent: Antesala a “007:Quantum of Solace”

Imágenes: Matus Valent como “James Bond”

  

  

  

Historia de la Telenovela Venezolana

“Las grandes historias de amor se escriben en español”

 

Escrito por: Daniela Torres.
Composición gráfica: Ángel Valecillo
 
Érase una vez, por la década de los años 50, un nuevo fenómeno que arrivó a tierras venezolanas; éste marcaría el destino de entretenimiento de los venezolanos. Señores, es nada más y nada menos que La Telenovela.

¿Qué es una telenovela? Una telenovela es simplemente una “Gran Historia de Amor” administrada en cómodas cuotas. Esta, se inició a partir de las radionovelas cubanas que rompen records de audiencia. Para 1952 llega la televisión a nuestro país, siendo uno de los países privilegiados en contar con este extraordinario invento. La primera telenovela en ser transmitida fue La Criada de la granja, en 1953, protagonizada por Aura Ochoa y José Torres, transmitida en vivo por Televisa, de Lunes a Viernes a las siete de la noche y con una duración diaria de 15 minutos. Años más tarde, en los 60, el género se establece y gradualmente cada país latinoamericano comienza a darle su estilo y forma particular. Luego, con la aparición del video tape existe la posibilidad de grabar imágenes y sonidos, es decir, se podía tener control sobre el horario de transmisión, archivar y retransmitir las telenovelas. En 1969, se transmite por el canal 8 la primera telenovela extranjera, llamada Mi Maestro, producción mexicana; pero aún faltaba mucho tiempo para la importación simultánea de otros países; nuestra telenovela ya había tomado su espacio, cuando en 1972, con La Usurpadora, original de Inés Rodena, se logra vender el primer dramático venezolano al mercado internacional.

Los 70 y 80: La realidad, temática innovadora en las telenovelas

A partir de 1974 se hacen estupendas adaptaciones de obras literarias en el canal 2 como: Doña Bárbara, Canaima, Sobre la Misma Tierra, La Trepadora, Pobre Negro, Campeones, Bóves el Urogallo; en el canal 4: Borburata, Balumba y Cumbre Borrascosas; en el canal 5: Oficina Nº1; y en el canal 8: Ana Isabel, una niña decente. Para finales de los 70 en RCTV Salvador Garmendia y José Ignacio Cabrujas escriben algo diferente, nuevo, y específico para el televidente venezolano, denominado “La Telenovela Cultural”. Esta, no era literatura, tampoco una adaptación; eran historias de “gente como uno”, telenovelas que se desprendían de los estereotipos y abordaban temáticas nunca antes tratadas en la televisión: La mujer, sus derechos, su rol en la sociedad y su realización personal; la rutina del matrimonio, la infidelidad y el divorcio; el costo de la vida y las pequeñas angustias del día a día, que hacen que la audiencia se viera reflejado en la pantalla y comentara “Eso también me pasa a mi”. Realizado con gran frescura y naturalidad; personajes con profundidad psicológica y sentimientos, carencias y anhelos comunes al espectador, un hecho insólito que tuvo gran aceptación.

En los 80, el espacio de las una de la tarde se convierte en PRIME TIME y llega el color a la pantalla. Esta transmisión, exclusiva para estos años, se inicia con Ifigenia, del canal 5, con un sentido rigurosamente cultural, siguiendo con escritores como José Ignacio Cabrujas en RCTV con Natalia de 8 a 9, Chao Cristina, La Dama de Rosa, Señora, y las miniseries Gómez I y Gómez II, con el primer actor Rafael Briceño. Pilar Romero hace llorar al país con Elizabeth, en donde Caridad Canelón le dice “Mi vido” a Orlando Urdaneta” y el respondía “Mi Ciela”. César Miguel Rondón obliga a la tele audiencia a sintonizar el canal 4 con Ligia Elena y Las Amazonas. Delia Fiallo triunfa en el canal 2 con Leonela y sigue con Cristal, después de un rotundo éxito en el país a través de RCTV y así convertirse en la telenovela de más rating de la década, arrasando en España, donde la reponen siete veces, haciendo que Jeannette Rodríguez triunfe a nivel internacional, Lupita Ferrer se convierta en “nuestra Diva” particular y embajadora en el mundo del melodrama, y Carlos Mata sea considerado el mayor vendedor del género.

Los 90: Marcando pauta a nivel mundial

Durante la década de los años 90, los autores veteranos siguen escribiendo sin pausa, aunque nos encontramos dos escritoras sumamente prolíficas: Mariela Romero (La Revancha, Caribe, Pecado de Amor, Destino de Mujer, La Mujer de mi vida y Dulce Ilusión, primera telenovela en presentar dibujos animados interactuando con la protagonista) y Vivel Nouel, quien eligió la letra “P” para titular sus primeras producciones: Paraíso, Pasionaria, Por amarte tanto y Peligrosa.

La telenovela Kassandra de Delia Fiallo es la primera en ser comprada por Japón, la cual entra al libro Guiness de Records, por ser la más vendida en el mundo; además, ésta logra apaciguar la guerra en Bosnia, pues, durante sus transmisiones se hacia un tregua tácita para poder seguir los amores de Coraima Torres y Oswaldo Ríos. En 1992, Ibsen Martínez arranca su novela Por estas Calles, convirtiéndose inmediatamente en un fenómeno y, hasta ahora, es el seriado de mayor duración: dos años, dos meses y 27 días, con una sintonía total.

En 1994, Julio César Mármol aparece con su éxito Pura Sangre. Luego en Amores de Fin de Siglo, Leonardo Padrón impone un tipo de telenovela con un elenco monumental conformado por primeras figuras como: Beatriz Valdez, Caridad Canelón, Carlos Cámara (Jr.), Elba Escobar, Gledys Ibarra, Gustavo Rodríguez, Haydee Balza, Lourdes Valera, María Cristina Lozada, Mimí Lazo, Orlando Urdaneta y Yanis Chimaras. En Cosita Rica, otra de sus obras maestras, los televidentes fueron premiados con la presencia de Marina Baura; no obstante, Padrón repitió, recientemente, esta hazaña en la novela Ciudad Bendita, trabajando con un elenco de imponentes figuras de la actuación en Venezuela.

En 1995, César Miguel Rondón, tras sus éxitos precedentes en Venevisión (El Sol sale para todos, Y la Luna también, Niña Bonita, y Piel), escribe Kaína, superproducción en la selva amazónica, protagonizada por Viviana Gibelli y Jean Carlos Simancas, la cual contó con las magistrales actuaciones de Hilda Abrahamz (Maniña Yerichana) y José Torres (Tacupay). Para La Inolvidable, de Kilo Olivieri, continuaron las grandes producciones, en esta ocasión, al construir un enorme set de grabación a las afueras de la ciudad, al más puro estilo Hollywoodense, que asemejaba a un pueblo.

A finales de los 90, RCTV cuenta con un creativo grupo de escritores: Alidha Ávila (Mujer Secreta y La Niña de mis ojos); Martín Hahn (Angélica Pecado, La Mujer de Judas, Estrambótica Anastacia y recientemente Amor a Palos); Perla Farias (Mis Tres Hermanas y Juana la Virgen); Valentina Párraga (Carita Pintada, Viva la Pepa y Trapos Íntimos); y Xiomara Moreno (Luisa Fernanda y La Soberana). Estos, han realizado algunas de las tantas obras que el venezolano ha hecho con calidad de exportación, en lo que se refiere a televisión. En cuanto al cine, aún estamos en una etapa de formación y preparación -pienso que nuestras películas en un futuro no muy lejano tendrán su pequeño Hollywood-; por tal razón, considero que las telenovelas en nuestro país y en el resto de Latinoamérica son “Nuestro Pequeño Hollywood”, sin ninguna intención de compararnos con otros estudios cinematográficos a nivel mundial. Y es que las grandes historias de amor se escriben en español.

HOY
Pese a la decisión del gobierno del presidente Chávez de sacar del aire a RCTV (el mayor productor de telenovelas, pero también un canal de oposición), el público venezolano sigue siendo fiel a su canal, el cual sólo puede ser visto a través del cable. “Camaleona” y “Mi Prima Cielo” fueron las telenovelas que más sufrieron este cambio, pues estaban al aire al momento de la salida del canal. “Toda una Dama” fue la primera producción realizada para el cable. Tras su éxito el canal siguió adelante con “La Trepadora”. Actualmente está en preproducción una adaptación de la novela de Teresa de la Parra, “Ifigenia”.

Historia de la Belleza (III): Afrodita Vestida

Por: Umberto Eco
Adaptación: Ricardo González

Siglo VII aC. La Dama de Auxerre.


1503-1506. Leonardo Da Vinci, La Gioconda.


Desconocido. “Retrato de la Reina Isabel I cuando era princesa”.


1760.- Thomas Gainsborough, Retrato de la Sra. Graham.


1867.- Mangin, Safo.


1946, Rita Hayworth.


1950.- Marilyn MOnroe.


1960.- Anita Ekberg en La Dolce Vita.


Frida Khalo.

HOY:

Jennifer López.


Cate Blanchett.


Victoria Beckham.


Gwen Stefani


Nicole Kidman

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