Por: Valentino.

Cambió la historia de la telenovela venezolana para siempre. La ciudad o un gran tema (la infidelidad, el periodismo, la vida en los barrios) suele ser la protagonista de sus historias, más que una, dos o tres heroínas. Fue en “Amores de Fin de Siglo” cuando su nombre se hizo sentir en la televisión venezolana: una prostituta con olor a durazno (Ruddy Rodríguez) un sacerdote que promovía el uso de anticonceptivos (Franklin Virguez), una mujer infiel (Anakarina Manco), un hombre abandonado por su mujer (Daniel Lugo), un policía corrupto (Flavio Caballero), una punketa (Danielita Alvarado), una sexólogo, una expresidiaria (Gledys Ibarra) y una mujer policía (Dora Mazzone) fueron los primeros personajes con los que demostró lo grande que era en ésta tarea.

Luego vino el cambio a Venevisión: “Contra Viento y Marea” tuvo de nuevo a Anakarina como musa, a Carolina Perpetuo como villana y a una espectacular Mimí Lazo. “El País de las Mujeres” delató la fascinación de Padrón por el género femenino. En “Cosita Rica” y “Ciudad Bendita” volvía, como en “Amores de Fin de Siglo” a explorar la ciudad. Y en “La Vida Entera” exploraba el periodismo y el amor y sus demonios.

Ahora, Padrón vuelve a la mujer, mejor dicho, a las mujeres, pues sepa usted que el título no se refiere a un personaje, sino a un ideal: la búsqueda de la perfección. Son muchas, muchísimas, las actrices que encarnarán a unas mujeres que buscan alcanzar o luchar, según sea el caso, con el estereotipo de la perfección física. Entre ellas podemos encontrar:

Mónica Spear (Micaela Gómez). Bellísima joven que entra como asistente personal del Dr. Santiago Reverón en el centro de estética. Sufre una especie de autismo conocido como Síndrome de Asperger. Culta pero excluida toda la vida, etiquetada como rara, la frita de la familia. Alguna vez su abuela dijo que era como un accidente familiar. Es 100% natural; se comunica muy bien con su madre y poco con el resto. Nunca se ha enamorado, pero eso cambia con el Dr. Santiago.

Ana Karina Manco (Gala Moncada). Esposa del Dr. Santiago, es una superdiva de la TV, adicta a las cirugías. Es mayor que su marido. Se encuentra en el momento crucial en que debe dejar de ser la prota y hacer de madre. Le teme a la vejez y a la decadencia. Odia pasar al olvido, para colmo, descubre que su esposo se enamora de una mujer más joven y tramará un ardid con un paparazzi que la adora.

Marlene de Andrade (Eva Gómez). Mujer dulce y consentidora de su marido, el Nené López, un famoso futbolista. Parece tener un matrimonio perfecto, pero no le gusta la pobreza. Sabe que es bella y quisiera aparecer en Hola o Vogue, ser culta y hablar cinco idiomas. Mitómana y racista, profesora de pasarela, espera la llegada de un magnate. Va a tener una doble vida secreta. Fue miss.

Marisa Román (Lucía Reverón). Hermana del Dr. Santiago. Cursa Comunicación Social pero quiere ser modelo. Reflexiva, no se enreda con cualquiera, analiza mucho a la gente. Es muy amiga de su mamá, suben al Ávila y hasta se emborrachan juntas. Aquí se desarrolla el nudo de la madre y la hija enamoradas del mismo hombre. Este es el psicoterapeuta Guillermo Toro. A la joven le fascina su forma, su voz, su manera, su cultura.

Flavia Gleske (Carolina Toro). Parece haber nacido para conquistar el mundo y ella lo sabe. Es obsesiva con su dieta, metódica y monotemática, para mantener su cuerpo. Todo lo que sirva para embellecerse, lo hace o lo consume. Está casada con Pimentel, jefe de seguridad del magnate Polanco. Protagonizará un triángulo con el esposo de su directora Renata, Daniel Boscán, y pasará a ser lo que nunca ha querido: la amante.

Mariaca Semprún (La popular Shirley). Posee una belleza innegable, pero sus neuronas no son proporcionales a tanta perfección. Su abuela le sembró la idea de que debía ser famosa, porque para eso no necesitaba ser inteligente. Al momento de la historia lo que ha sido es extra de TV y modelo de lotería. Los hombres la atacan para llevarla a la cama, pero tiene un guardián que es su abuela. Es desatinada en el amor y se salva por su monumental belleza.